El rabino del Muro de las Lamentaciones, Shmuel Rabinovich, cuenta desde hace pocas semanas con guardaespaldas tras haber sido atacado, acosado y recibido amenazas telefónicas por parte de radicales judíos.
Así lo informa hoy el servicio de noticias electrónico "Ynet", que consigna que Rabinovich viene sufriendo un acoso sistemático desde hace varios meses.
Consultado por Efe, el rabino declinó "responder o confirmar" la información.
Según "Ynet", uno de los casos más graves de agresión se produjo el mes pasado, cuando un grupo de desconocidos arrojó piedras contra el vehículo en el que viajaba, suceso en el que resultó ileso.
En otra ocasión, las ruedas de su coche aparecieron pinchadas de forma intencionada.
"Hay grupos radicales de colonos u ortodoxos que están tratando de dañar al rabino", dijo al medio una fuente involucrada en el caso.
La fuente refirió que sus detractores se oponen a sus intentos de buscar una solución consensuada a las luchas por el control de la tumba del rabino Shimón Bar Yojai, en el Monte Merón (norte del país), visitado por decenas de miles de ultra-ortodoxos cada año en la festividad judía de Lag Ba-Omer.
Otros de sus enemigos, en este caso presumiblemente colonos de la derecha nacionalista, rechazan que palestinos trabajen en las obras de renovación de la Tumba de Yosef, cerca de la ciudad cisjordana de Naplusa, de las que el rabino fue responsable.
Los colonos han vertido amenazas contra el rabino del tipo "si dañas la Tierra de Israel, serás dañado", indicó la fuente.
En el pasado, Rabinovich fue atacado por una turba violenta de miembros del colectivo ultra-ortodoxo judío Eda Haredit, tras visitar al rabino Yosef Shalom Eyashiv en Jerusalén.
La Oficina del Primer Ministro israelí, de la que depende el rabino del Muro de las Lamentaciones, financia la seguridad de Rabinovich tras la evaluación policial de la situación.