El canciller de El Salvador, Hugo Martínez, dijo que "merece la pena ponerle atención" a una información publicada hoy en el diario La Prensa Gráfica en la que se advierte de la reactivación de presuntas células terroristas fundadas por el ex agente de la CIA Luis Posada Carriles.
"Esa es una investigación bastante fuerte que se publica ahora en un medio y que yo creo que merece la pena ponerle atención", dijo Martínez en declaraciones a periodistas.
El rotativo salvadoreño indicó que esas presuntas células "están activas y nunca dejaron de estarlo", con base en informes de dos agentes cubanos, a los que identifica escuetamente como Fraile y Pericle, y que, según esa versión, se infiltraron en esos grupos.
El jefe de la diplomacia salvadoreña indicó que la investigación periodística "es bastante extensa" y "muestra los vínculos" con grupos afines a Posada Carriles, acusado de terrorismo por La Habana y Caracas, del salvadoreño Francisco Chávez Abarca, detenido en Venezuela el 1 de julio pasado y enviado a Cuba.
"No estoy lanzando ninguna acusación, solo estoy citando esa investigación periodística", aclaró Martínez, al destacar los detalles que da el diario sobre "el modus operandi de estas células terroristas".
La Prensa Gráfica señala que en vísperas de la toma de posesión del presidente Mauricio Funes, el 1 de junio de 2009, se celebró una reunión en San Salvador en la que supuestamente participaron dos cubano-estadounidenses que presuntamente financian a grupos de esa red en Guatemala y el salvadoreño Chávez Abarca.
Agrega que informes de la Inteligencia salvadoreña confirman esa reunión, y un supuesto plan para hacerse con un misil "que se supone se encuentra en el país".
El Gobierno venezolano ha acusado a Chávez Abarca de formar parte del grupo de "terroristas" que el Servicio Central de Información (CIA) de EE.UU. "preparó y financió" para actuar principalmente en Centroamérica bajo el mando de Posada Carriles.
Posada Carriles, de 82 años y ex agente de la CIA, está acusado por Venezuela y Cuba de ser el responsable, entre otros delitos, de la voladura de un avión de Cubana de Aviación en 1976 con 73 personas a bordo, y de atentados contra instalaciones turísticas de la isla.