El sector empresarial costarricense alertó hoy sobre la crisis que enfrenta debido a las restricciones al crédito aplicadas por el sistema financiero, que están llevando a una desaceleración de la producción local.
La Unión de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (Uccaep) aseguró hoy que la falta de crédito para el sector privado ha ocasionado ya que entre el 15 y 20 por ciento de los proyectos de construcción en Costa Rica estén paralizados o hayan sido cancelados.
Esto ha ocasionado que en los últimos seis meses se hayan despedido a unos 20.000 trabajadores, pero la cifra podría elevarse a 40.000 en los próximos dos meses, apuntó en rueda de prensa Juan José Castro, de la Cámara de la Construcción.
El presidente de la Uccaep, Manuel Rodríguez, indicó que este es apenas el inicio de una crisis que se pondrá cada vez peor y provocará más desempleo si el Gobierno no interviene para que los bancos modifiquen sus criterios de asignación del crédito.
Según los empresarios, el endurecimiento en el crédito y las alzas en las tasas de interés están impactando negativamente la producción, que en octubre de 2007 tuvo un crecimiento de 7,4 por ciento, pero un año después registra apenas un tres por ciento.
Juan María González, vicepresidente de la Uccaep, señaló que en los últimos meses las empresas locales, de las cuales el 98 por ciento son pequeñas y medianas, han enfrentado no sólo la negativa al otorgamiento de financiación, sino el cierre y la no renovación de sus tradicionales líneas de crédito.
Los empresarios culpan al Banco Central y las autoridades financieras de esta difícil situación, pues ante la crisis internacional han emitido directrices a los bancos para ser más estrictos con sus carteras y les pidieron soluciones concretas a lo que consideran una "situación grave".
Entre las propuestas para liberar de nuevo el otorgamiento del crédito Rodríguez mencionó que el Gobierno solicite un crédito internacional para capitalizar al sistema bancario local, además de aplicar un "redireccionamiento" de los recursos, para destinarlo más a actividades productivas y menos a préstamos de consumo.
De lo contrario, advirtieron, el desempleo continuará en aumento, afectando especialmente a mujeres y jóvenes, los grupos más vulnerables del país.