El líder de la mayoría demócrata del Senado de Estados Unidos, Harry Reid, dijo hoy que prevé someter a debate un proyecto de ley de gastos de defensa que incluye el levantamiento de la prohibición de homosexuales en el Ejército.
Durante unas declaraciones en el pleno del Senado, Reid dijo que aunque hay muchos votos en la agenda legislativa su objetivo es plantear hoy mismo el debate y eventual voto de la medida.
La revocación de una ley federal que desde 1993 prohíbe que los soldados abiertamente homosexuales puedan estar en el servicio militar está incluida en una medida de gastos para diversos programas del Pentágono y un aumento salarial para el personal militar.
El asunto mantiene divididos a los legisladores en ambos partidos pero los senadores demócratas confían en que la medida logrará los 60 votos en la Cámara Alta para impedir el obstruccionismo de sus detractores y dar paso al inicio del debate.
El presidente del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, el demócrata Carl Levin, dijo a los periodistas que los demócratas tienen buenas posibilidades de lograr los 60 votos y evitar así el obstruccionismo republicano, encabezado por el senador John McCain.
El senador demócrata de Arkansas, Mark Pryor, dijo en un comunicado que apoyará la revocación de la ley federal de 1993. En septiembre pasado, Pryor fue uno de los dos demócratas que se sumaron a los republicanos a derrotar la medida.
En esa ocasión, los demócratas sólo reunieron 56 votos -cuatro menos de los requeridos- para superar las tácticas obstruccionistas de los republicanos para iniciar el debate y votación de la medida.
Pryor explicó que, en esta ocasión, confía en la postura del secretario de Defensa, Robert Gates, y del jefe del Estado Mayor Conjunto, Mike Mullen, de que la revocación puede llevarse a cabo de tal forma que no perjudique las labores de reclutamiento, capacitación y retención del personal militar.
Por su parte, el senador independiente de Connecticut, Joseph Lieberman, señaló que los senadores avanzan hacia un acuerdo "justo y razonable" sobre la revocación de la medida, conocida en inglés como "Don't ask, don't tell" ("No preguntes, no lo cuento").
La revocación de la medida, en vigor desde 1993, tendría menos posibilidades en 2011, tras la "barrida" de los republicanos en los comicios de noviembre pasado, en los que éstos recuperaron el control de la Cámara de Representantes y redujeron la mayoría demócrata en el Senado.