El Tribunal Supremo israelí estudiará el próximo jueves el caso de Jader Adnan, un preso palestino que lleva 64 días en huelga de hambre sin saber de qué se le acusa, informó hoy la ONG que lleva su defensa legal.
La vista de la apelación se celebrará ese día a las 11.30 hora local (09.30 GMT), reveló en su cuenta de Twitter la ONG palestina de derechos de los presos "Adamir".
Adnan, exportavoz de la Yihad Islámica detenido a mediados de diciembre, está en prisión administrativa, una figura legal que permite a los tribunales militares israelíes en los territorios ocupados encarcelar a una persona sin presentar cargos y en base a pruebas secretas que ni el preso ni su abogado conocen.
En las cárceles israelíes hay actualmente más de 300 casos de detención administrativa, pero durante la segunda Intifada llegaron a superar los mil.
Adnam entró hace dos semanas en la fase de "alto riesgo de muerte", pero piensa seguir sin comer en protesta por su arresto y las humillaciones y malos tratos que asegura haber sufrido, subrayó ayer su mujer, Randa Adnán, a la agencia palestina "Maan".
El recluso se encuentra ingresado, esposado a la cama y fuertemente vigilado en un centro médico de la ciudad de Safed, en el norte del país.
La alta representante de Política Exterior y Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, se unió el pasado viernes a las voces que han mostrado preocupación por la "salud en deterioro" del recluso.
En una nota de prensa, Ashton pidió a Israel que haga "todo lo que esté en su mano para preservar la salud" de Adnán y reiteró la "antigua preocupación" de Bruselas sobre el "amplio uso" de la detención administrativa.
"Cualquier detenido tiene el derecho a ser informado de los cargos que pesan en su contra y a un juicio justo", agregó.
Adnan, de 33 años, fue arrestado el pasado diciembre en su casa de la localidad de Arabe, en el norte del territorio ocupado de Cisjordania.
Un mes después, un juzgado militar israelí le impuso cuatro meses de arresto administrativo por sus "actividades" (sin precisar) como "miembro de la Yihad Islámica palestina, que amenaza la seguridad de la región".
El recluso denuncia haber sido víctima de malos tratos e interrogatorios de dos a tres horas diarias durante su cautiverio, que ha originado muestras de solidaridad en las redes sociales y una "campaña internacional" de presión a Israel de mano del diputado y excandidato presidencial palestino Mustafa Barguti.
Cientos de presos palestinos han rechazado al menos una comida al día en solidaridad con Adnan, según el servicio penitenciario israelí.