Una treintena de municipios del sureste de Brasil se encuentran en estado de emergencia debido a la intensas lluvias que azotan la región y que han causado cinco muertos, informaron hoy fuentes oficiales.
Hace dos semanas, en el sureño estado de Santa Catarina, 130 personas murieron a causa de deslizamientos de tierra e inundaciones causadas por fuertes aguaceros.
Las autoridades han mostrado una especial preocupación por el estado de Minas Gerais (sureste), donde cinco personas murieron ayer por deslizamientos de tierra y otras 10.800 han sido evacuadas de sus casas, que corrían peligro de derrumbarse.
Las muertes se registraron en barriadas populares construidas en inestables terrenos de las laderas de montañas que rodean la ciudad de Belo Horizonte, capital de Minas Gerais.
En Santa Catarina, escenario del desastre ocurrido dos semanas atrás, vuelve a llover desde esta madrugada y las autoridades de Defensa Civil han alertado sobre el riesgo de nuevos deslizamientos de tierra en zonas debilitadas por las precipitaciones anteriores.
En esa zona, portavoces del Ejército confirmaron que diez soldados y un sargento que fueron sorprendidos robando ropas y objetos donados para atender a los damnificados han sido apartados de sus funciones y serán sometidos a la justicia militar.
El general Manoel Narvaz, jefe de la operación de asistencia que han desplegado las Fuerzas Armadas en Santa Catarina, consideró "inaceptable" lo ocurrido y aseguró que los culpables serán castigados "con todo el rigor".
El sargento y los soldados fueron denunciados por un equipo del canal de televisión RBS, que los filmó en forma clandestina cuando se hacían con ropas y objetos que formaban parte de las donaciones recogidas en todo Brasil para ayudar a la población de Santa Catarina.