El presidente del Parlamento venezolano, el septuagenario exguerrillero Fernando Soto, anunció hoy que despachará desde una barriada del populoso oeste de Caracas para contribuir a la formación socialista de la comunidad.
"Ya tenemos un pequeño local acondicionado" en un barriada del oeste caraqueño, al cual "he estado históricamente vinculado, cuando he estado legal en este país", dijo el legislador de 77 años, que integró la guerrilla de los años 1950 y 1960, y que ahora milita en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Tras dirigir una asamblea popular en la parroquia San Juan caraqueña, en unos terrenos recientemente expropiados para construir casas, Soto subrayó a la emisora estatal de televisión que su decisión de despachar desde ahí obedece "a la necesidad de la formación ideológica".
"Hay un proceso real de politización del pueblo venezolano, pero hay que acompañarlo con los procesos de formación política ideológica" para combatir los valores capitalistas, explicó.
"Tú puedes resolver todos los problemas" de la población, entre ellos los básicos de alimentación y vivienda para "vivir cómodamente, pero si no tienen conciencia socialista, cuando le pongas el apartamento y el carro van a querer tener dos carros y luego un yate y van a seguir el camino del capitalismo", sostuvo.
La Constitución nacional, que "nos ofrece una sociedad justa y amante de la paz y un nuevo estado democrático social de justicia y derecho", tiene solo once años en vigor y hay que empezar a ponerla en práctica, porque todavía, insistió Soto, "lo que nos rodea es puro capitalismo, futura basura ideológica".
Por ello, añadió, "es importante" la calidad de vida y a la vez la formación política ideológica, un "trabajo permanente de ir construyendo y haciendo; a Dios rogando y con el mazo dando".
"Siempre he trabajado duramente el problema de la conciencia; es ahí donde está la clave", remató el presidente de la unicameral Asamblea Nacional desde el pasado 5 de enero.
La legislatura para el período 2011-2015 lo eligió ese día con el apoyo de 98 de los 165 diputados de la AN, todos afines al presidente del país y del PSUV, Hugo Chávez.