El presidente de Chile, Sebastián Piñera, afirmó hoy que el triunfo de las fuerzas democráticas sobre Augusto Pinochet en el plebiscito del 5 de octubre de 1988 "pertenece a todos los chilenos".
"Es una fecha que pertenece a todas y todos los chilenos de buena voluntad", sostuvo el mandatario en el 22 aniversario del referendo en el que los chilenos dijeron "No" a la permanencia de Pinochet en el poder.
El triunfo de la oposición a la dictadura, con un 55,17% de los votos, abrió un proceso de transición que se consolidó a finales del año siguiente con el triunfo del democristiano Patricio Aylwin en las elecciones presidenciales.
De haber triunfado la opción "Sí" en el plebiscito, Pinochet habría continuado en el poder hasta 1998, completando un régimen dictatorial de 25 años.
"Es mérito de todos y cada uno de los chilenos que la transición de un Gobierno militar a un Gobierno democrático, que en muchas otras partes del mundo se hace en medio de crisis políticas, caos económico y violencia social, en nuestro país haya sido ejemplar", dijo hoy Piñera a los periodistas.
El mandatario derechista, que fue opositor a Pinochet en el plebiscito de 1988, añadió que "quisiera saludar, reconocer y agradecer a todos los que tuvieron la grandeza y la visión de poner por delante los intereses de la patria y de todos los chilenos, dejando de lado legítimas diferencias".
"Por eso hoy día con mucho orgullo podemos decir que en Chile los civiles, los militares, Gobierno y oposición, todos estamos comprometidos con esta democracia que juntos reconquistamos", concluyó Piñera, que habló del asunto al presentar una nueva extensión del Metro de Santiago.
En tanto, la Concertación por la Democracia, la coalición de centroizquierda que gobernó Chile desde el fin de la dictadura y que fue derrotada por una alianza derechista encabezada por Piñera en las pasadas elecciones presidenciales, celebró el aniversario en una caleta pesquera de Valparaíso.
El acto se caracterizó por la ausencia de los ex presidentes Patricio Aylwin (1990-94), Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000), Ricardo Lagos (2000-2006) y Michelle Bachelet (2006-2010) y por un tono de autocrítica generado por la derrota que dejó a la coalición en la vereda de la oposición.
La Concertación la forman los partidos Demócrata Cristiano (PDC), Socialista (PS), Por la Democracia (PPD) y Radical Socialdemócrata (PRSD), que aspiran, según sus dirigentes, a "formar una nueva mayoría", que lleve al conglomerado nuevamente a La Moneda.
"Cambiamos tanto a Chile y no supimos cambiar nosotros", admitió Carolina Tohá, presidenta del PPD y portavoz del bloque, principal oradora del acto.
"Muchos confundieron el logro alcanzado, que fue real y contundente, con el exitismo y la arrogancia: dejaron de escuchar, dejaron de esforzarse y se acostumbraron al poder", añadió.
Tohá, ex diputada y ex portavoz del Gobierno de Michelle Bachelet, admitió también que "el debate fue reemplazado por las disputas de poder".
"Las rencillas de la Concertación han desalentado a los ciudadanos y han desprestigiado a la política", añadió y propuso "un debate sin restricciones" como uno de los principales desafíos de la coalición.
También, definir a sus candidatos "a través de primarias abiertas y vinculantes e iniciar un diálogo "sin exclusiones", con otros sectores de la oposición, buscando restablecer "desde la Concertación y mucho más allá una nueva mayoría social y política".
Estos puntos quedaron plasmados en un manifiesto redactado por los presidentes de los partidos del bloque.