El atacante uruguayo Claudio Roberto Milar, de 34 años y máximo ídolo del club brasileño Brasil de Pelotas, fue uno de los tres muertos del accidente de tránsito que sufrió hoy el autobús del equipo del sureño estado de Río Grande do Sul.
Milar, el defensa Regis Gouveia Alves y el entrenador de porteros Giovani Guimaraes murieron hoy en el accidente que dejó veinte heridos, diez de los cuales permanecen hospitalizados y entre quienes está el ex portero de la selección brasileña Danrlei, campeón de la Copa Libertadores 1995 con el Gremio de Porto Alegre.
Según la policía de carreteras, el autobús perdió el control y cayó en un barranco en el municipio de Canguçu cuando el equipo regresaba a Pelotas, tras disputar el jueves un partido amistoso en la ciudad de Vista do Sol, en el que derrotó por 2-1 al Santa Cruz de esa localidad.
El partido, en el que Danrlei hacía su debut con el Brasil de Pelotas, sirvió de preparación del equipo para la disputa del regional Campeonato Gaúcho y de la Copa do Brasil, que entregará el primer boleto brasileño para la Copa Libertadores de 2010.
El uruguayo, en sus tres pasos por el Brasil de Pelotas (2002-2003, 2004-2005 y 2006-2009), consiguió las históricas marcas de 200 juegos oficiales y cien goles, récords alcanzados en 2008, año en el que protagonizó también una inusitada situación de repercusión mundial.
En marzo de 2008, los habitantes de Pelotas se movilizaron para encontrar uno de los botines de su ídolo, quien en la celebración de su gol número 101 con el equipo gaúcho perdió el calzado y nunca más volvió a anotar.
Por azar o por coincidencia, después de ocho jornadas y con el botín recuperado, el atacante volvió a encontrarse con las redes contrarias.
Cada vez que marcaba un gol, Milar simulaba disparar una flecha, como el indio 'Xavante', símbolo histórico del club brasileño, y su empatía con la afición llevó a que su rostro fuese estampado en una gigante bandera que siempre es llevada a los partidos por las barras organizadas.
La afición del Brasil de Pelotas es catalogada como la más "animada" en Río Grande do Sul, por encima incluso de las numerosas barras del Gremio e Internacional, ambos de la capital regional Porto Alegre.
El delantero comenzó su dilatada carrera en el Nacional de Montevideo, después emigró en 1997 al Godoy Cruz de Argentina y en 1998 recaló en Brasil para actuar con el Caxías.
El Portuguesa Santista de Santos, Náutico y Santa Cruz de Recife, Botafogo de Río de Janeiro y el Pelotas, rival de patio del Brasil, fueron los otros equipos brasileños de Milar, quien también probó suerte en las ligas de Suiza, Túnez, Israel y Polonia.
Con mujer e hijos brasileños, Milar había conseguido la doble nacionalidad y su padre se convirtió en preparador físico alterno del equipo.