No tiene ya que demostrar su clase, lo que esta temporada busca el jardinero venezolano Franklin Gutiérrez es consagrarse con su equipo de los Marineros de Seattle como un pelotero de elite dentro de las Grandes Ligas.
Después de haber tenido dudas sobre su desarrollo, los Marineros tomaron un riesgo hace un año con Gutiérrez, la pieza principal de un canje entre tres equipos que involucró a 12 jugadores antes de la temporada de 2009.
Gutiérrez rindió magníficamente en el jardín central para los Marineros, además de aportar significativamente con el bate, dentro de una campaña en la que Seattle ganó 85 juegos tras una magra cosecha de 61 en la anterior, por lo que su labor no dejo ninguna duda.
El entrenador de la primera base y jardineros de los Marineros, Lee Tinsley, se mostró "feliz" de ver como Gutiérrez había evolucionado de forma magistral.
"Es la vieja escuela de que el pitcheo y la defensa es lo que te permite ganar partidos", comentó Tinsley. "El año pasado lo demostramos. Ahora nos hemos reforzado con más ofensiva y debemos seguir consistentes en defensa para seguir mejorando por lo que Franklin será muy importante".
Gutiérrez aportó esa consistencia al jardín central, una de las posiciones más exigentes. Recibió el premio al mejor defensor de ese bosque por parte del Fielding Bible Award.
"Cuando llegué al equipo por primera vez, me puse a revisar una gran cantidad de vídeos, de su tiempo con los Indios de Cleveland. Por la forma como se desplazaba te puedes dar cuenta que él podía jugar en el jardín central", explicó Tinsley. "Por sus movimientos, trabajando constantemente, siempre pendiente de la trayectoria de la pelota hasta en la práctica de bateo".
Esa cualidad, que sólo se encuentra en los mejores jardineros centrales, es lo que les permite medir la trayectoria de la pelota apenas se produce el contacto y nunca se mueve en la dirección incorrecta.
"No creo que en ningún momento durante el año lo vi partir mal para fildear una pelota. Tiene buenos instintos, tiene un excelente sentido para saber a donde tiene que ir y sin esforzarse mucho", agregó.
Lo Marineros no estabas seguros si habían encontrado a esa clase de jugador. El "Guti" había jugado en el central al iniciar su carrera con los Indios, pero se vio frenado por la presencia de Grady Sizemore y tuvo que jugar en el derecho.
"Cuando estaba en Cleveland me cambiaron al jardín derecho", explicó Gutiérrez. "Como jugador profesional, uno tiene que hacer los ajustes y jugar a donde te pongan. Obviamente prefiero estar en el central. Ahí puedes observar la acción un poco mejor. Es más fácil".
Gutierrez está convencido que se encuentra ante la temporada que puede permitirle dar otro paso más en la dirección de los mejores dentro de las Grandes Ligas.
"Esa fue una de las claves, ya que este equipo me dio la oportunidad de jugar todos los días. Eso hace sentir bien a cualquiera, el que alguien te otorgue esa clase de confianza. Pude salir a jugar relajado, divirtiéndome. Eso fue lo más importante, concentrarme en lo que puede hacer. Por eso tuve un buen año".
Su aporte ofensivo fue algo extra. Su única temporada previa con más de 100 juegos fue la de 2008, así que sus números están condicionados.
Gutierrez Jugó en 153 partidos el año pasado y alcanzó sus marcas más altas en varios apartados como fueron el de turnos (565), promedio (.285), hits (160), jonrones (18) e impulsadas (70).
"Yo mismo quedé impresionado con mi producción", admitió Gutierrez. "Pero creo que puedo hacerlo mucho mejor. Quiero trabajar duro, hacer lo mío. Quiero ayudar a mi equipo en todas las facetas".
Los Marineros premiaron a Gutiérrez con un contrato de cuatro años durante el receso. Gutiérrez, decidió no jugar pelota invernal en su país por primera vez en su carrera y dedicó el tiempo a aumentar su masa muscular.
"Estoy listo para hacer una gran temporada, al igual que todo el equipo", señaló Gutiérrez. "No único que necesitó es que cada día alcance mejor forma en el campo de entrenamiento y cuando llegue la competición regular empezar a producir desde el primer día".