El vicepresidente de Brasil, José Alencar, recibió hoy el alta y dejó el hospital de São Paulo en el que fue operado el pasado domingo por una crisis de hipertensión, informaron fuentes médicas.
El político de 78 años fue sometido a un cateterismo y una angioplastia para liberar la circulación de una arteria coronaria que estaba obstruida.
Alencar había acudido al hospital Sirio Libanés el miércoles de la semana pasada para someterse a una sesión de quimioterapia rutinaria por el tratamiento contra el cáncer que recibe desde hace quince años, y los médicos decidieron internarle al detectar la subida de presión arterial.
El vicepresidente brasileño lleva quince años de tratamiento contra un cáncer abdominal y ya ha pasado quince veces por el quirófano, las tres últimas el año pasado.
Debido a su estado de salud, Alencar decidió no postularse a ningún cargo político en las elecciones del próximo octubre, en las que se elegirá al sucesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a los gobernadores y legisladores de los 27 estados del país y a parte del Congreso.