El vicepresidente paraguayo, Federico Franco, aseguró hoy que en su país "no hay posibilidad" de un golpe de Estado y rechazó las declaraciones del jefe de Gabinete, Miguel López Perito, que afirmó que "hay buitres" políticos que quieren aprovechar la debilidad del presidente Fernando Lugo.
Franco, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA, de centro derecha), soporte político de Lugo en el Congreso, dijo en rueda de prensa que "no hay posibilidad de golpe" y que "lo más importante es que el presidente de la República regrese a casa pronto y en buenas condiciones".
El segundo del Ejecutivo se refirió así a unas declaraciones de López Perito, realizadas el pasado lunes en el hospital de la ciudad brasileña de Sao Paulo, donde el gobernante paraguayo fue hospitalizado por una recaída del cáncer linfático que padece.
"En Paraguay hay buitres que se aprovechan de la vulnerabilidad de una persona para usarla en su contra. No es un movimiento, pero siempre tenemos buitres en política y hay gente especulando con esta situación", afirmó López, el hombre de mayor confianza de Lugo.
El funcionario es el principal referente de la izquierda en la coalición gobernante, que aunque está dominada por pequeñas bases que responden a esa ideología su peso político radica en el PLRA, segunda fuerza electoral del país.
Lugo, un ex obispo de ideas socialistas y cuya llegada al poder supuso la quiebra de 61 años de hegemonía política del conservador Partido Colorado, es esperado hoy para reasumir el cargo después de ser llevado hace cuatro días a Brasil, donde fue curado de una crisis vascular.
Franco se declaró como un vicepresidente "predecible, serio y confiable" y recordó que en las 62 veces que el jefe de Estado se ausentó del país tras su llegada al poder, en agosto de 2008, "jamás hubo una sola irregularidad en la toma de decisiones".
La última crisis que ha padecido Lugo, la más grave y atribuida a una secuela del tratamiento oncológico que debe realizarse hasta diciembre próximo, disparó una serie de conjeturas sobre si podrá seguir en el cargo.
Algunos opositores reiteraron que el gobernante debería apartarse temporalmente de sus funciones para tratarse de la enfermedad, mientras que el equipo médico insiste en que está en condiciones de seguir gobernando.
"La gente se frota las manos cuando cree que el presidente Lugo empeora. Va a tener que esperar hasta 2013 (cuando finaliza el actual período), va a tener que trabajar mucho", afirmó López Perito.
En ese sentido, Franco, que consideró que López Perito "es secretario, no ministro", dijo que el vicepresidente "en estos momentos es un potencial adversario" político porque está en la línea de sucesión y de cara a futuras contiendas electorales.
El vicepresidente también rechazó los rumores que se tejieron en medios políticos acerca de un "gabinete a la sombra", aunque aseguró: "así como he sido claro de que en estos momentos lo más importante es el presidente de la República, yo tengo en mi mobiliario mental bien establecido quienes son las personas que están preparadas y en condiciones".
Franco arrastra diferencias con Lugo desde un primer momento, muchas de ellas están vinculadas con las políticas sociales, que casi en su totalidad están en manos de los sectores izquierda del Gobierno.