La ex gobernadora del estado de Alaska Sarah Palin dijo hoy durante un mitin en Florida que el viento sopla "a favor" de los republicanos durante un fin de semana cargado de eventos electorales en todo el país.
EE.UU. renueva el próximo 2 de noviembre la Cámara de Representantes, un tercio del Senado, una treintena de gobernadores y otros puestos estatales y locales en unas elecciones en las que los demócratas ven peligrar su reinado en el Congreso.
Las encuestas adelantan que los republicanos se harán con el control de la Cámara de Representantes y que arrebatarán escaños a sus rivales en el Senado aunque resulta improbable que logren el control de esa cámara.
Palin, la líder extraoficial del movimiento "Tea Party" que ha movilizado a las bases conservadoras de todo el país, dio hoy el triunfo por seguro.
"La victoria del 2010 sólo es el comienzo", dijo Palin durante su mitin en Orlando (Florida) en el que añadió, dirigiéndose al presidente del Partido Republicano Michael Steele que él y sus compañeros de partido liderarán el camino para la victoria en las presidenciales de 2012.
Durante su intervención, Palin abogó por los principios que enarbola el "Tea Party": austeridad fiscal, menores impuestos y escasa intervención gubernamental.
"No hay alternativa", afirmó la ex aspirante republicana a la vicepresidencia durante el 2008 en un discurso con numerosos tintes patrióticos.
"Este es un país excepcional y no tenemos nada por lo que disculparnos", afirmó en medio de las ovaciones de los asistentes.
Aprovechó, también, para criticar la gestión de la oposición demócrata al señalar que el presidente Barack Obama y los líderes demócratas en el Congreso, Nancy Pelosi y Harry Reid, han creado una fórmula que "no funciona".
La muestra, dijo Palin, son las elevadas tasas de desempleo y una economía que no levanta cabeza.
"Podéis votar por más desempleo, más impuestos y más intervención del Gobierno o votar por aquellos que os van a poner otra vez a trabajar", afirmó.
Minutos antes de que Palin subiese al estrado, Steele pronunció un discurso igualmente triunfal en el que repitió una y otra vez, "victoria, victoria, victoria".
Steele pidió a los asistentes que despidan a Pelosi y que jubilen a Reid.