El volcán Tungurahua, situado en el centro de los Andes de Ecuador, volvió hoy a rugir con fuerza, tras diez días de una actividad leve, que precedió a otro periodo de gran actividad, informó el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG).
En un informe especial, el IG indicó que "luego de una pausa" de más de una semana, el coloso "ha vuelto a emitir ceniza y gases".
"Estas nuevas emisiones están relacionadas con un cuerpo de magma que ascendió y se instaló en los conductos superiores del sistema volcánico en semanas anteriores y que aparentemente aún no ha liberado toda la energía ni el material allí acumulados", añade el informe.
El nuevo cuerpo magmático contiene "energía suficiente como para volver a generar emisiones de ceniza", agregó el IG, que no descartó que se vuelvan a repetir "emisiones abundantes de ceniza en el corto plazo, como las que ocurrieron en el último tercio del mes de abril" pasado.
"La presión causada por el magma emplazado podría también desembocar en un mayor caudal de emisión que el observado hasta ahora, en cuyo caso podría aumentar la explosividad del volcán y llegar a la generación de flujos piroclásticos (rocas candentes) grandes" como ocurrió en 2006, apuntó el IG en su informe.
En ese año ocurrió una de las mayores explosiones del Tungurahua en los más de once años que lleva en actividad, y que causó la muerte de unas seis personas, además de severos daños en extensas zonas de cultivos por la abundante caída de ceniza.
El Tungurahua, de 5.016 metros de altitud y situado a 135 kilómetros al sur de Quito, inició su actual proceso eruptivo en 1999 y desde entonces ha intercalado periodos de gran actividad con lapsos de relativa calma.