El ex director de Operaciones de la firma de inversión de Bernard Madoff compareció hoy ante un gran jurado federal en Manhattan, donde se elevaron los cargos que se le imputan por colaborar en la perpetración de un gigantesco fraude y que podrían conllevar una pena máxima de 82 años de prisión.
La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York detalló hoy que Daniel Bonventre, quien fue detenido el pasado 25 de febrero, ha sido acusado de conspirar, cometer fraude de valores y falsificar documentos remitidos a clientes, a la agencia tributaria estadounidense y a la comisión que regula el mercado de valores de este país.
Las autoridades ya habían presentado cargos contra él anteriormente (con una pena máxima acumulada de 77 años de prisión), pero a raíz de la declaración de quienes trabajaron como informáticos en la empresa de Madoff, se ha decidido acusarlo de varios delitos más.
Bonventre empezó a trabajar para Madoff en 1968 y, al menos desde 1978, fue el encargado de supervisar la elaboración de documentos contables y financieros de BLMIS, la firma de inversión con la que se mantuvo durante dos décadas un estructura piramidal fraudulenta (un esquema Ponzi) con la que se estafaron miles de millones de dólares.
Además, debía hacer un seguimiento de la actividad bursátil de la compañía y resolver las discrepancias que pudiera haber con la contabilidad interna de una firma de asesoría financiera que prometía a sus clientes suculentas rentabilidades, cuando en realidad lo que hacía era pagar los intereses prometidos con los fondos de los nuevos clientes que llegaban.
Según la Fiscalía, el imputado registró "entradas falsas en los libros de contabilidad general que encubrían las discrepancias entre las operaciones de asesoría financiera y ocultaban la relevancia de las deudas financieras de BLMIS".
Por ejemplo, entre 1997 y 2008 más de 750 millones de dólares de fondos de inversión confiados a la firma de Madoff fueron utilizados, según los investigadores, para realizar operaciones bursátiles de la compañía y no para acometer inversiones en nombre de sus clientes, sin que los libros de la compañía así lo reflejaran.
Cuando entre noviembre de 2005 y junio de 2006 la compañía tuvo un problema de liquidez porque los inversores querían retirar sus fondos, BLMIS tendría que haber vendido las acciones que se suponía que había comprado en nombre de ellos.
No pudo hacerlo porque, en realidad, no había realizado tales inversiones, explicó la Fiscalía en un comunicado en el que detalló que, por contra, Bonventre tuvo que pedir préstamos bancarios por 145 millones de dólares y, para ello, utilizó como garantía bonos de un cliente por valor de 154 millones.
En la documentación presentada ante la corte, los investigadoras ofrecen un detallado recuento de otros asientos contables que consideran que el detenido falsificó para maquillar movimientos financieros fraudulentos, encaminados a obtener liquidez para pagar a los clientes que querían retirar los beneficios supuestamente obtenidos con las inversiones recomendadas por Madoff.