El empresario paraguayo Horacio Cartes, que aspira a la candidatura presidencial para las elecciones de 2013, desmintió hoy una acusación que lo vincula junto al expresidente del Banco Central (BCP), Gabriel González, en presunto lavado de dinero.
"Sinceramente es un disparate que da risa", aseveró Cartes en declaraciones a la emisora de radio Monumental AM, en alusión a un reporte de la embajada de Estados Unidos en Asunción, supuestamente, filtrado a través de WikiLeaks y que fue reproducido hoy por dos matutinos en esta capital.
El diario ABC Color detalló en su edición impresa que el documento en cuestión menciona que el exdirector de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de Paraguay, Hugo Castor Ibarra, acusó ante esa legación a González de "lavar dinero para el Banco de Amambay", propiedad de Cartes.
Ese rotativo menciona que el "extitular del BCP se encargaba de 'blanquear' los fondos del ahora líder" del Movimiento Honor Colorado, del Partido Colorado, el principal del país y que perdió su hegemonía de sesenta años en el poder tras la llegada al Gobierno del exobispo Fernando Lugo, cuyo mandato concluye en 2013.
"Esto refleja un cable filtrado por WikiLeaks, fechado el 27 de agosto de 2007 y firmado por el entonces embajador (estadounidense en Asunción), James Cason", señaló el diario.
Cartes consideró, además, que los bancos que trabajan bien, tienen que presentar su balance al día siguiente y que "también es una obligación tener una oficina de control para prevención de lavado de dinero".
Por su parte, González, en declaraciones a Monumental AM, también desmintió el hecho, al que calificó de absurdo y aseguró que no conoce personalmente al empresario.
Cartes, dueño de una incalculable fortuna que incluye bancos, haciendas ganaderas, tabaqueras y una embotelladora de refrescos que compite con Coca Cola en el mercado local, fue habilitado para competir por la candidatura presidencial en 2013 en una cuestionada convención "colorada" realizada en enero pasado.
La figura del empresario, que se afilió en septiembre de 2009 al Partido Colorado y cuyos detractores califican de dudosa la procedencia de su fortuna, ha generado divisiones y nuevas alianzas entre los "colorados".