La Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp), el mayor gremio empresarial de Brasil, anunció hoy que le presentará en audiencia a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, una propuesta "amigable", de "soluciones creativas", para amenizar las diferencias del comercio bilateral.
"La FIESP apuesta en un final amigable con Argentina", apuntó la patronal en un comunicado, después que los representantes de los diferentes sectores que componen la Fiesp se reunieron hoy en Sao Paulo para discutir y adoptar una posición que será presentada en los próximos días en Buenos Aires a Fernández.
"Es necesario encontrar soluciones creativas", declaró el presidente de la Fiesp, Paulo Skaf, después de la reunión convocada luego de conocerse que Argentina tomará en los próximos días medidas internas que pueden dificultar la importación de los productos de origen brasileño.
A partir del 1 de febrero, Argentina comenzará a exigir informaciones previas sobre todos los productos importados, decisión que atrasará la entrada al país vecino de los mismos y encarecerá su precio por el tiempo en que las mercancías permanecerán en bodega.
Para Skaf, llevar el caso a los órganos de defensa comercial internacional sería "demorado" y "no garantizaría una solución al problema" y por eso pidió ayuda al Gobierno brasileño para que ejerza "presión" en el asunto.
De acuerdo con un estudio de la Fiesp, casi el 80 por ciento de las exportaciones brasileñas que tienen como destino Argentina, que totalizan unos 5.500 productos, se verán afectadas por la medida.
El gremio empresarial consideró que la iniciativa atenta contra acuerdos bilaterales y el propio Mercosur, bloque que Argentina y Brasil comparten con Uruguay y Paraguay.
En la misiva que será presentada a Fernández, la Fiesp propone ampliar el mercado brasileño para la industria naval argentina y otros sectores del vecino país que tienen potencial de comercializar sus productos en Brasil, como el gas y el nafta.
Con la necesidad de navíos de la petrolera estatal brasileña Petrobras, subrayó Skaf, Argentina podría construirlos "respetando siempre los índices de nacionalización de Brasil".
En 2011, el comercio bilateral alcanzó una cifra récord de 39.600 millones de dólares, un 17 por ciento más que en 2010, y con un superávit para Brasil de 5.800 millones de dólares, según números de la Fiesp.
De otro lado, la Confederación Nacional de la Industria (CNI), calificó como "un retroceso" la decisión del Gobierno argentino y la medida, de acuerdo con la entidad, "aumentará la inseguridad jurídica sobre las reglas de la política comercial argentina y puede reducir las exportaciones brasileñas".
De igual manera, la medida "representa una amenaza a los sistemas de producción de las empresas brasileñas con filiales en Argentina, que trabajan con proveedores brasileños en regímenes de cadenas productivas", añadió la CNI en un comunicado.
La CNI enfatizó que "la crisis económica mundial no puede servir de pretexto para una onda proteccionista entre aliados comerciales".