El nuevo ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva Luján, quien hasta el miércoles pasado fue el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, tomo hoy posesión de su cargo, en una base militar, ante el presidente colombiano, Álvaro Uribe.
La ceremonia de posesión se realizó en el Comando Aéreo de Transporte Militar de Bogotá y a la misma asistieron, además, del presidente Uribe, el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, varios ministros del despacho, la cúpula militar y el director de la Policía colombiana, entre otros.
Inicialmente, se tenía previsto que Silva asumiera en una ceremonia de conmemoración de la "Batalla de Boyacá", librada hace 190 años, pero el presidente Uribe y su comitiva no pudieron viajar por el mal tiempo imperante en la zona.
Silva Luján fue nombrado Ministro de Defensa a través del Decreto 2948 del 7 de agosto de 2009 y reemplaza a Juan Manuel Santos.
El nuevo Ministro de Defensa es politólogo de la Universidad de los Andes en Bogotá, además cursó estudios de postgrado en Economía y Relaciones Internacionales en el School of Advanced International Studies de Johns Hopkins University, en Washington DC., como becario honorario de la Fundación Ford.
Antes de llegar al Ministerio fue asesor de diferentes temas del ex presidente Virgilio Barco Vargas (Liberal, 1986-1990), embajador de Colombia en los Estados Unidos, delegado a la Conferencia Ministerial del Gatt (Acuerdo general sobre comercio y aranceles) en Bélgica; a la Unctad (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) y en tres ocasiones a la Reunión de Mandatarios del Grupo de Río y de la Comunidad Andina.
Silva asume en medio de las difíciles relaciones por las que pasan las relaciones diplomáticas de Colombia con Venezuela y Ecuador.
Caracas y Quito han manifestado su rechazo a que militares y contratistas estadounidenses operen desde siete bases colombianas desde las cuales se combatirá el narcotráfico y el terrorismo, según un acuerdo que se negocia al más alto nivel entre Bogotá y Washington.
Igualmente, Silva debe continuar la lucha contra las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las llamadas bandas emergentes conformadas, en su mayoría, por desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
También debe hacer frente a lo que sigue por los casos de los llamados "falsos positivos", en los que militares colombianos presentaban a civiles como guerrilleros abatidos en combate.
Esta situación le ha granjeado al Gobierno del presidente Uribe críticas de organismos y de la comunidad internacional.