La universitaria que falleció el sábado pasado a causa de gases lacrimógenos, según la resistencia popular contra el golpe de Estado en Honduras, fue sepultada hoy en un cementerio cercano a Tegucigalpa.
"La hemos enterrado entre el dolor de una representación del pueblo que nos ha acompañado", dijo a Efe Edwin Robelo, esposo de la fallecida, Wendy Elizabeth Ávila, una estudiante universitaria de leyes, hondureña, de 24 años.
Decenas de personas que participan en el Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado asistieron a las honras fúnebres de Ávila, a quien rindieron un homenaje y al final le cantaron el himno nacional.
"Nosotros, el pueblo, estamos poniendo solamente los muertos, mientras que los golpistas las armas", indicó Robelo en alusión a la crisis política que vive el país.
Agregó que su esposa participó en las marchas del Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado al presidente Manuel Zelaya, desde que éste fuera derrocado por los militares, el 28 de junio pasado.
Robelo, empresario del transporte, dijo que conoció a Wendy Elizabet en Tegucigalpa, que hace un año y medio se casaron y que no tuvieron hijos.
"Ella creía en la lucha del pueblo para que en Honduras haya democracia, paz y justicia", expresó Robelo, quien explicó que su esposa fue afectada por los gases lacrimógenos que la Policía lanzó la semana pasada en los alrededores de la Embajada de Brasil, donde permanece alojado Zelaya.
Ávila murió el sábado en el Hospital Escuela de Tegucigalpa, donde ingresó a inicios de la semana pasada, hasta que el viernes su estado de salud se complicó por un problema broncopulmonar, dijo su esposo.
El gobernante depuesto llegó por sorpresa el pasado día 21 a Tegucigalpa y desde entonces es huésped de la Embajada de Brasil, que permanece rodeada por centenares de policías y militares.