La regulación del ingreso y salida de divisas en efectivo decretada por el Gobierno de Bolivia entró hoy en vigor, con el objetivo de contar con un registro de la oferta monetaria en la economía, informaron fuentes oficiales.
Con esta medida, establecida en un decreto aprobado el pasado agosto, el Gobierno de Evo Morales quiere que el Banco Central y el Estado tengan información sobre la cantidad de dinero que llega al país y así poder controlar la oferta de masa monetaria, según explicó esta semana el ministro de Hacienda, Luis Arce.
La Superintendencia de Bancos de Bolivia considera acertada la regulación y cree que evitará el "lavado de dinero" procedente del narcotráfico u otras actividades ilícitas, según dijo hoy el responsable del organismo regulador, Marcelo Zabalaga, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias estatal ABI.
La Aduana, el Banco Central, la Superintendencia de Bancos y el ministerio de Hacienda serán los encargados de actuar en el control de entrada y salida de divisas.
Así, a partir de hoy, el ingreso o salida del país de cantidades de hasta 50.000 dólares deberá ser registrado en un formulario de la Aduana.
Si la suma se sitúa entre 50.000 y 500.000 dólares será necesaria una autorización del Banco Central.
Mientras que las cantidades en efectivo que superen el medio millón de dólares, deberán ser autorizadas por el ministerio de Hacienda.
En el caso de que las declaraciones sean imprecisas, la normativa incluye sanciones con multas equivalentes al 30 por ciento de la diferencia entre el monto declarado y el encontrado en la revisión del equipaje, además de otras acciones legales.