ESCUELAS**Hasta que al fin se amarra la correa la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) con algunas escuelas particulares que, fuera de los costos de matrícula, de las mensualidades, los laboratorios de informática, materiales y otros, exigen a los padres de familia contribuciones extraordinarias para realizar mejoras y hasta construcciones en las escuelas.
ENGAÑO**gún la CLICAC, ello constituye un claro abuso en perjuicio del consumidor, lo cual cae dentro de sus facultades legales, que es la venta de servicios. Se trataría de un caso de engaño, en el que el padre de familia presupuesta un costo con el centro escolar, el cual, con el correr del tiempo se eleva con una serie de imprevistos "obligatorios", disfrazados de contribuciones que no son voluntarias.
ABUSO** exige la compra de calcetines de alto precio, con un pequeño escudo impreso, oculto bajo la manga del pantalón, donde nadie lo ve, excepto el supervisor. Y si no los lleva, no puede asistir a clases o se le baja la nota. También están las excursiones a alto costo, las rifas y boletos, etc. Aquello es asfixiante. Y que no se diga lo de siempre, que se largue uno a una escuela pública. Ese no es el hecho, es el abuso.