La pesadilla de Daniel Westling ha regresado. Los rumores de que el marido de la princesa Victoria vuelve a estar enfermo suenan cada vez con más fuerza en Suecia y también en media Europa. El deteriorado aspecto físico que presentó hace unas semanas en la celebración del 39 cumpleaños de su esposa ha sido la clave para que los medios, sobre todo la revista 'Bunte', empiecen a especular sobre qué le está sucediendo al yerno real.
Cierto es que el príncipe presenta un aspecto bastante más desmejorado que en el pasado: tiene la cara más hinchada, menos pelo y muchas ojeras. Esto ha sido suficiente para que hayan saltado las alarmas, pero de momento no ha habido confirmación oficial por parte de la casa real de que algo malo le suceda a Daniel.
El yerno de los reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia sufrió en el pasado varios problemas de salud con uno de sus riñones, algo que lo llevó a tener que someterse a un trasplante en mayo 2009.
El encargado de donarle el riñón a Daniel fue su padre, Olle Westling. Desde entonces, el príncipe se ha volcado en la concienciación de la importancia de donar órganos. “Siempre le deberé a mi padre que me haya dado dos veces la vida: la primera vez cuando me creó y la segunda cuando me donó su riñón”, declaraba recientemente el príncipe en un congreso sobre trasplantes.
A pesar de que desde que recibió el riñón de su padre sus problemas han mejorado considerablemente, lo cierto es que Daniel continúa teniendo una salud un tanto frágil que le obliga a ausentarse habitualmente de algunos actos oficiales. Las 'bajas' de Daniel vienen siendo ya una tónica general en los eventos públicos de la casa real y siempre causan una gran polémica en los medios de comunicación, pues la prensa no entiende que, en muchas ocasiones, el príncipe esté 'recluido' en casa durante varias semanas por un “simple catarro”. Incluso se ha llegado a decir que su delicado estado de salud era la causa por la que él y Victoria tardaron tanto en darle un hermanito a la princesa Estelle.