Estados Unidos denunció hoy que la ciudad siria de Jisr Al Shugur, cerca de la frontera con Turquía, es una "ciudad fantasma" tras el éxodo masivo de su población, después de un viaje de su embajador en ese país, Robert Ford, a la conflictiva zona.
"El embajador viajó al norte de Siria y tuvo la oportunidad, junto a sus compañeros diplomáticos, de ver por sí mismo los resultados de la brutalidad del Gobierno sirio. Lo que vieron fue una ciudad vacía", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.
El viaje fue organizado por el Gobierno sirio, según precisó la portavoz, que aseguró desconocer la intención del régimen de Bachar al Asad al llevar a diplomáticos estadounidenses hasta allí.
"Fueran cuales fueran sus intenciones, enseñarnos una ciudad fantasma simplemente demostró aquello de lo que ustedes (los periodistas) no han podido informar bien, pero de lo que hemos estado preocupados", añadió Nuland, refiriéndose a la prohibición de entrada en el país a gran parte de la prensa extranjera.
Al contemplar esa "desesperada y triste situación de una ciudad completamente desierta" y con "daños significativos", el embajador pudo comprobar que Jisr Al Shugur está "claramente bajo el control de los militares sirios".
Ford no ha completado aún su informe sobre la visita y no ha determinado, por tanto, las causas que atribuye a la deserción de esa ciudad de unos 40.000 habitantes, ni ha informado a Washington sobre la posible existencia de fosas comunes, como han asegurado algunas organizaciones.
No obstante, el diplomático sí "rechazó cualquier intento del Gobierno sirio de presentar" la situación como el fruto de las acciones de "instigadores extranjeros", y transmitió el mensaje de que Washington "está del lado de aquellos que piden cambio en Siria", aseguró Nuland.
Tanto el embajador como su equipo cuentan con "total libertad" para moverse dentro del país, siempre que se den las condiciones de seguridad necesarias, añadió.
Estados Unidos considera "valioso" mantener a Ford en Damasco como parte de su estrategia de presión diplomática al régimen de Asad, y no planea llamarle a consultas en un futuro próximo.
La alta comisaría de la ONU para los Refugiados (ACNUR), cuyo enviado especial también estuvo presente en el viaje, denunció hoy a su vez la deserción de Jisr Al Shugur, y aseguró que ha encontrado pueblos vacíos 40 kilómetros a la redonda de esa ciudad.
En la visita participaron unos 150 diplomáticos, periodistas y miembros de agencias de la ONU, guiados por militares sirios, según la ACNUR.
Desde el pasado 7 de junio, según datos de esa agencia, entre 500 y 1.000 personas han cruzado a diario la frontera desde Siria hasta Turquía.
Actualmente hay más de 10.000 refugiados sirios acogidos por las autoridades turcas en campamentos a lo largo de la frontera.
En ese sentido, la portavoz de exteriores estadounidense indicó que la paciencia de Turquía ante la avalancha de refugiados en la frontera parece estar "acabándose", y aseguró que Washington "comparte esas preocupaciones".
"Creemos que el plazo para la acción ya ha vencido. Necesitamos acción ahora", sentenció Nuland.