El Gobierno de Estados Unidos ve con "buenos ojos" el proyecto de reforma económica que prevé el incremento del sector privado anunciado por el presidente cubano Raúl Castro, afirmó hoy el responsable del Departamento de Estado para América Latina, Arturo Valenzuela.
El Secretario de Estado adjunto para el hemisferio occidental del Gobierno de EE.UU. se expresó así en una rueda de prensa en Montevideo en el marco de una fugaz visita en la que se reunió con el presidente José Mujica y otras altas autoridades del Gobierno.
"Vemos que esos posibles cambios económicos podrían responder a desafíos importantes de Cuba, que está pasando por una crisis muy fuerte y estancamiento económico, y podrían apuntar hacia un giro importante en la política económica de la isla", dijo el funcionario.
Para Valenzuela, esas medidas y esos "esfuerzos" cubanos son vistos "con buenos ojos" desde Washington, que los considera como "pasos iniciales en lo que tiene que ser un cambio político y económico".
Además, Valenzuela reconoció que la Administración del presidente Barack Obama también valora de forma positiva medidas como la liberación de presos políticos por parte de las autoridades de la isla.
El Partido Comunista de Cuba (PCC) publicó ayer el documento marco que presentará en el próximo congreso del partido en el que se recoge el plan de ampliar la iniciativa privada en el país sin renunciar al socialismo.
Ese plan incorpora algunas de las medidas tomadas por el presidente Raúl Castro para "actualizar" el modelo económico
Entre otras medidas, se pretende ampliar la iniciativa económica privada para estimular las empresas de capital mixto, las cooperativas, los usufructuarios de tierra, los arrendadores de establecimientos y el trabajo por cuenta propia con la novedad de que los particulares puedan contratar mano de obra en algunas áreas.
Además, se permitirá a las empresas privadas solicitar créditos y las empresas públicas deberán trabajar buscando beneficios.
Valenzuela también se refirió a las elecciones parlamentarias que dejaron al Congreso de EE.UU. en manos de la oposición y afirmó que ese cambio no afectará en grandes rasgos la política exterior del país hacia América Latina.
"Es cierto que hubo un cambio político en el Congreso, pero los cambios más grandes serán en las medias internas, porque en los temas de política exterior hay un consenso amplio y se fortalecen las medidas bipartidistas", concluyó.