La organización terrorista ETA declaró hoy un alto el fuego permanente y verificable, desestimado por el Gobierno español y por la mayoría de las fuerzas políticas que lo ven insuficiente al no implicar el fin definitivo e irreversible de la violencia de la banda armada.
En un comunicado grabado en vídeo, en el que aparecen tres encapuchados, difundido por el diario vasco Gara, ETA asegura que el alto el fuego "permanente y de carácter general, que puede ser verificado por la comunidad internacional", es su compromiso firme "con un proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada".
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que su Ejecutivo no aceptará ninguna condición de ETA, cuyo anuncio de alto el fuego consideró "insuficiente".
En una entrevista con la cadena privada de televisión Antena 3, y en sus primeras manifestaciones tras el anuncio, Zapatero dijo que "Los que han podido ver elementos de esperanza (en el comunicado de ETA) deben saber que el camino aún es muy largo porque sólo vale el fin definitivo de la banda".
Horas antes, el "número dos" del Ejecutivo, el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmaba que el anuncio "No es una mala noticia, pero no es la noticia", porque "no es el final, no es lo que la sociedad española espera".
Por el contrario, el Ejecutivo ve en el comunicado la misma ETA, "con las mismas pretensiones que siempre, con una visión distorsionada de la realidad, con un catálogo de reivindicaciones que no abandona y con la misma arrogancia y el mismo lenguaje y la misma escenografía".
En una línea similar se pronunciaron los principales partidos españoles, que ven insuficiente y decepcionante la nueva proclamación de alto el fuego de ETA, ya que no renuncia definitivamente a la violencia ni anuncia su disolución.
Algunos políticos y analistas ven en el anuncio un paso oportunista en un momento de debilidad de la banda, que en el último año ha sufrido numerosas detenciones de dirigentes y activistas y que lleva 17 meses sin cometer un atentado en España.
También se liga el gesto a la proximidad de las elecciones locales que se celebrarán en España el próximo mes de mayo y a las que no podrán concurrir Batasuna, el brazo político de ETA, y otras formaciones vascas de tendencia independentista ilegalizadas por la justicia española por su vinculación con la banda armada.
Rubalcaba mencionó expresamente a Batasuna en su valoración del comunicado para advertirle de que si quiere regresar a la actividad política deberá romper con ETA si la organización no abandona definitivamente la violencia.
Para María Dolores de Cospedal, "número dos" del Partido Popular (PP) -de centroderecha y el principal de la oposición-, el comunicado de hoy supone solo "una pausa" en la actividad de ETA, y advirtió que su formación no aceptará que se negocie con la banda.
La formación Izquierda Unida consideró "decepcionante" el anuncio ya que el único comunicado posible es un alto el fuego irreversible.
En el mismo sentido se pronunciaron diversos representantes de instituciones y organismos nacionales y regionales que consideran que ETA ha defraudado las expectativas de la sociedad española, que espera el abandono definitivo de la lucha armada.
En su comunicado, la organización terrorista señala "las claves de la territorialidad y el derecho de autodeterminación" como el "núcleo del conflicto político" a resolver.
El anuncio de alto el fuego se produce después de que su entorno político, las formaciones de la ilegalizada izquierda independentista vasca, le pidieran reiteradamente en los últimos meses ese gesto.
Con el anuncio de hoy, ETA ha proclamado en doce ocasiones el cese de sus acciones violentas desde 1981. El último alto el fuego databa de marzo de 2006 y finalizó en diciembre del mismo año con un atentado con coche bomba en la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, en el que murieron dos inmigrantes ecuatorianos y después de que el Gobierno aceptara abrir un proceso de diálogo.
Desde entonces, la banda armada sufrió golpes sucesivos en toda su estructura, con más de 400 detenidos desde 2007, más de cien solo en 2010, y un acoso creciente en Francia y Portugal.
ETA, siglas de "Euskadi ta askatasuna" ("Patria Vasca y libertad"), fue fundada el 31 de julio de 1959 con el objetivo de buscar la independencia del País Vasco de España y ha causado la muerte de casi 900 personas, la última el policía francés Jean-Serge Nerin, el pasado 16 de marzo en Francia.
María Luisa González
ETA proclama un alto el fuego permanente, general y verificable
En esta ocasión, ETA afirma, en un comunicado publicado en la edición digital del diario vasco Gara, que el alto el fuego es su "compromiso firme" con un "proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada".
La primera tregua fue proclamada en enero de 1989 cuando se fraguó también el primer intento de negociación con el Gobierno español, que se llevó a cabo en Argel.
Se iniciaba así un esquema que se ha repetido varias veces: ETA declaró una tregua -entre el 8 de enero y el 4 de abril de 1989-, se negoció y tras la ruptura, volvió a las armas.
La tregua más larga comenzó el 16 de septiembre de 1998. En esa fecha, anunció un alto el fuego "unilateral e indefinido" que comenzó dos días después y se prolongó hasta el 3 de diciembre de 1999 (444 días).
Aunque las demandas de "alto el fuego" a ETA han sido constantes desde la que solicitó el Gobierno de Adolfo Suárez en diciembre de 1977, la primera tregua real se produjo días después de la intentona golpista del 23-F (23 de febrero de 1981), cuando ETA político-militar comunicó una tregua de un año.
Con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en el Gobierno y en el marco de las denominadas conversaciones de Argel, el 5 de septiembre de 1987 ETA rechazó la tregua solicitada por el Ejecutivo, aunque el 29 de enero de 1988 ofreció al gabinete de Felipe González una de sesenta días para reanudar el diálogo.
En febrero de ese año el Gobierno anunció la apertura de negociaciones, al comprobar que no había habido atentados desde que se produjo la oferta, pero el secuestro del empresario Emiliano Revilla junto a otras acciones acabó con el diálogo.
Tras la liberación de Revilla, ETA hizo pública, el 2 de noviembre, una nueva oferta de interrupción de la violencia.
El 8 de enero de 1989, la organización terrorista anunció una "tregua unilateral" de 15 días y, seis días más tarde, un representante del Gobierno de entonces, Rafael Vera, y Eugenio Etxebeste "Antxón", en nombre de ETA, volvieron a encontrarse en Argel.
Este cese de la violencia fue prorrogado con el fin de continuar las conversaciones hasta el 24 de junio, pero no se llegó a esta fecha ya que la banda lo dio por finalizado el 4 de abril.
En diciembre de 1991, ETA volvió a anunciar una tregua de dos meses para retomar el diálogo a cambio de ciertas condiciones y repitió su oferta en febrero y julio de 1992 para abrir "una negociación política con el Gobierno" y después de que hubieran sido detenidos en Francia sus principales dirigentes.
La siguiente oferta de tregua, por un periodo de una semana, se produjo el 23 de junio de 1996, en un momento en el que la banda mantenía secuestrado al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara y tras la llegada del conservador Partido Popular al Gobierno de España.
El 16 de septiembre de 1998, ETA anunció, por primera vez en su historia, un cese de la violencia total, "unilateral e "indefinido".
El Gobierno mostró su disposición a dialogar y en mayo de 1999 se celebró un encuentro en Suiza en el que no se produjo acercamiento alguno. En agosto de ese año ETA señaló que el diálogo de paz se hallaba bloqueado y la comunicación con el Gobierno rota.
Aunque en los tres meses posteriores se intercambiaron cartas, las partes no volvieron a entablar el diálogo y el 28 de noviembre ETA anunció que la tregua que había mantenido durante más de catorce meses finalizaría el 3 de diciembre.
Esa ruptura se materializó el 21 de enero del 2000 con el asesinato en Madrid del teniente coronel Pedro Antonio Blanco García.
Cuatro años después, el 18 de febrero de 2004, anunció la suspensión de todas sus "acciones armadas" en Cataluña por el "empuje de las fuerzas independentistas" y la "concienciación sobre el derecho a la autodeterminación" en esa comunidad autónoma.
El 18 de junio de 2005, anunció que también excluía de entre sus potenciales objetivos a los cargos electos de los partidos políticos en España.
El 22 de marzo de 2006, proclamó un "alto el fuego permanente", que dio por concluido el 5 de junio de 2007, aunque de hecho lo había roto en diciembre de 2006 con el atentado contra el aparcamiento de la terminal cuatro del aeropuerto de Madrid, que costó la vida a dos ecuatorianos.
El pasado 5 de septiembre, en un comunicado difundido a través de la cadena británica BBC, anunció el cese de las "acciones armadas ofensivas".