El Gobierno de Etiopía advirtió hoy de que adoptará las medidas necesarias contra su vecino y eterno enemigo, Eritrea, país al que acusa de tener vinculación con el ataque del lunes, en el que murieron cinco turistas europeos.
En un comunicado emitido desde Adis Abeba, el Ministerio de Exteriores etíope subrayó que "la tolerancia hacia un régimen que abiertamente apoya actividades terroristas es inevitablemente menor cada día".
El Ejecutivo etíope, dice la nota, "se verá obligado a adoptar las acciones que sean necesarias para frenar las actividades del régimen eritreo de una vez por todas, a menos que la comunidad internacional asuma su responsabilidad y dé los pasos necesarios para acabar con ese comportamiento abominable".
"Debe quedar claro que Etiopía tiene derecho a defenderse y lo hará si es necesario", agrega el comunicado.
El Gobierno eritreo ha negado las acusaciones, mientras ningún grupo se ha atribuido, de momento, el ataque, en el que pistoleros acabaron con la vida de dos alemanes, dos húngaros y un austríaco que visitaban el volcán Erta-Ale, en la frontera con Eritrea.
En el incidente, otros turistas resultaron heridos, entre ellos un húngaro, un belga y un británico, en tanto que dos alemanes fueron secuestrados.
Aunque se desconoce el paradero de los cautivos, las autoridades etíopes sospechan que los secuestradores podrían haber pasado a Eritrea con los rehenes.
Los dos países libraron una cruenta guerra fronteriza entre 1998 y 2000, que causó 70.000 muertos.
Eritrea se independizó de Etiopía en 1993, tras una larga guerra de treinta años.