Estados Unidos se plantea reducir el nivel de alerta terrorista en el interior del país, dada la buena marcha de la guerra de Irak, pero de momento el gobierno mantendrá las medidas especiales de seguridad igual que en las últimas semanas.
“Estoy seguro de que en algún momento en el futuro reduciremos (...) el ‘Escudo de la Libertad’ y ajustaremos la amenaza a la nación, pero todavía no”, dijo , dijo ayer en una comparecencia en el Senado el secretario de Seguridad Nacional, Tom Ridge.
“Escudo de la Libertad” es el nombre de la operación activada por el Gobierno de EU el 17 de marzo, tres días antes del comienzo de las hostilidades en Irak.
En esa operación se elevó el situó la alerta del país en la categoría “alta”, la segunda en una escala de cinco, con la colocación de más policías en las calles y el endurecimiento de las medidas de seguridad en edificios oficiales, puertos, puentes y plantas nucleares.
Pero los municipios se han quejado a Washington de que estas medidas, que deben adoptar por orden federal, les están costando millones de dólares en un momento en que están sufriendo una crisis fiscal profunda por la caída de la recaudación asociada con la debilidad económica.
En los últimos días, se ha reducido el miedo de que Al Qaeda aprovechase la contienda en Irak para realizar atentados en EU, debido a la buena marcha de las operaciones bélicas, lo que ha hecho pensar a muchos especialistas que el Gobierno podía relajar de forma inmediata las medidas de seguridad en el territorio nacional.
“Hay un montón de noticias positivas, a pesar de la adversidad y del desafío que estamos afrontando en Irak”, dijo Ridge, quien se negó a predecir cuándo disminuiría la alerta.