La Comisión de Economía del Parlamento Europeo solicitó hoy que sea obligatorio utilizar una base imponible consolidada común del impuesto de sociedades.
La petición de los eurodiputados contradice la propuesta de la Comisión Europea sobre esta materia, que proponía un esquema voluntario.
La eurodiputada del Partido Popular Europeo Marianne Thyssen, máxima conocedora del dossier, explicó hoy que contar con un sistema armonizado para el cálculo de la base imponible haría posible para las compañías consolidar los resultados de sus ramas individuales, de manera que pudieran compensar las pérdidas de sus filiales o miembros del grupo.
"Esto hace que sea más fácil para las empresas tener y mantener sucursales en diferentes Estados miembros y reduce la burocracia", sostuvo Thyssen.
Según esta eurodiputada, este sistema garantizaría que se dé más importancia a los aspectos económicos y sociales que a los puramente fiscales cuando las empresas eligen su ubicación.
La comisión parlamentaria de Economía apoyó el texto en el que se recoge esta idea por amplía mayoría -37 votos a favor y 7 en contra-.
La propuesta incluye también una hoja de ruta para que la base impositiva común pase a ser obligatoria después de un periodo de transición.
Según ese calendario, en una primera fase, sólo se aplicaría a las cooperativas europeas, que por naturaleza tienen dimensiones transfronterizas.
Pasados los primeros cinco años, el sistema se aplicaría a todas las empresas excepto a las pymes, que tendrían la opción de acogerse a esta modalidad si lo desean.