Evita las grandes fiestas


Aunque no sonríe con facilidad, el presidente Martín Torrijos tiene sentido del humor, es un hombre de una gran inteligencia emocional, se preocupa por los demás, sabe bailar y le gusta mucho la carne.
Estos elementos destacan en la entrevista que ofreció la primera dama Vivian Fernández de Torrijos, quien revela que el Presidente hace ejercicios muy temprano, despierta a sus hijos y trata de desayunar y conversar con ellos en la mañana.
Cuando el presidente está en casa, casi siempre el tema principal son los asuntos del hogar, la educación de sus hijos, la familia e incluso comenta con su esposa la situación en otros países. En ese ámbito hablan muy poco de asuntos de trabajo.
Ya en la oficina, si es necesario habla por teléfono con su esposa, la mayoría de las veces para que atienda a alguien que necesita ayuda; o para recordarle alguna actividad que tienen pendiente. Otras veces le sugiere la realización de algunas obras . También toma en cuenta las sugerencias de su esposa relacionadas con algún tema en especial.
A Martín Torrijos no le gustan mucho los compromisos nocturnos; sólo sin son de estricto cumplimiento protocolar, asiste. No le agradan las grandes fiestas ni banquetes, pues inicia su día bien temprano a las 5:30 a.m. y muchas veces tiene desayunos de trabajo con los miembros de su gabinete.
En la noche comparte su tiempo con los niños y cenan juntos. Los fines de semana la familia presidencial va a la playa. Al presidente le gusta la pesca, la que practica en compañía de su hijo mayor.
Según su esposa, es común ver a los pescadores del área que lo saludan y lo invitan a ayudarlos en su faena. Durante los fines de semana, en la playa, la primera dama se encarga de la cocina.
Usualmente son barbacoas, platos sencillos; nada muy elaborado; la mayoría de las veces carnes, el plato favorito del mandatario.


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199940
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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