A inicios de este año se hablaba de la construcción de un puente sobre el Canal, a un costo de casi B/. 400 millones, a mediados del año se tasaba en B/. 95 millones y ya a finales de agosto la cifra oscilaba entre los B/. 60 y B/. 90 millones. Esa no es la única fluctuación.
En marzo de este año, se mencionaba un segundo puente sobre el Canal de Panamá, que incluía una autopista, como una iniciativa a construir con fondos públicos por un monto de B/. 400 millones. Se habló que para tal proyecto no habría que pagar peajes.
Según exteriorizó Alvaro Juliao Gelonch, asesor técnico del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y coordinador del proyecto, la obra podría ser licitada a finales de este año e iniciada a mediados del próximo, mientras que su edificación se materializaría en un periodo de cuatro a cinco años.
Por entonces el MOP estableció, o más bien barajó, tres opciones para la ubicación del puente, siendo la primera en las esclusas de Miraflores, la segunda en el sector de Altos de Diablo, y la tercera en la parte central del Corte Culebra.
Todas las alternativas premencionadas incluían la construcción de una autopista que conectaría el paso con el distrito de Arraiján, y con la ciudad capital en Albrook, y también tenían en cuenta la proyectada construcción del tercer juego de esclusas.
La alternativa de Diablo traía consigo una serie de inconvenientes, entre los que se mencionó que habría que construir sobre áreas pantanosas, aparte de que el cruce en este tramo es mucho más amplio que la primera y tercera rutas mencionadas.
La de Corte Culebra fue considerada como la menos viable de las alternativas explayadas y ello se debía a la sinuosidad del terreno y a la perspectiva de edificar sobre tierras contaminadas con explosivos. Esto casi la daba por descartada.
En eso un tercer estudio de factibilidad que sería financiado por el Gobierno panameño irrumpía dando a saber que Panamá utilizaría los resultados de ese informe como punto de referencia para poder establecer un parangón objetivo en relación con los otros dos estudios.
Ya para el mes de julio de este mismo año, el entonces ministro del MOP, Moisés Castillo, indicó que el puente costaría alrededor de 60 millones de dólares, mientras que en vías de acceso se invertirían unos 35 millones de dólares totalizando de esa manera un monto de 95 millones.
Se dijo también por esa misma fecha, que el puente estaría ubicado sin margen a duda, en el sector de Paraíso, más precisamente al inicio del Corte Culebra, luego de dejar atrás las esclusas de Miraflores y antes de aproximarse al sector de Gamboa.
Castillo estimó en 930 metros el largo del puente, pero advirtió que aún se evaluaban otros aspectos como las rutas de acceso. En agosto de este año nuevamente Alvaro Juliao, afirmó que es posible que la longitud de la nueva estructura se extienda entre 380 y 450 metros, lo que sería definido respondiendo al diseño que se ha previsto para el ensanche del Canal de Panamá.
La nueva obra, agregó, sería financiada en un principio por el Estado panameño hasta que se defina el proyecto de construcción del tercer juego de esclusas para el Canal, porque en ese proyecto se incluirá el costo del mismo.
Conforme a su versión, el costo del puente variaría de acuerdo con la cantidad de vías que tenga y oscilaría entre 60 y 90 millones de dólares. Se trata de una decisión que deberá tomar el Gobierno y la comisión de alto nivel. Se prevé que el proyecto será de seis vías por su proyección a futuro.
En cuanto a las clases de puentes que podrían erigirse se ha mencionado el colgante y el atirantado, siendo este último más moderno y dotado de mayores ventajas debido a que su costo sería menor porque la estructura es de concreto, lo que podría hacerse con producto nacional.