Un grupo de once colombianos, entre los que se encuentran ocho ex rebeldes, se prepara para conquistar escenarios de Madrid y Londres con su música en un viaje que comienza mañana y que forma parte del proyecto gubernamental "Canta conmigo por la reintegración".
Luis Alfonso Castaño, que perteneció a las autodefensas (paramilitares), relató a Efe que para él "ha sido una experiencia maravillosa poder compartir con personas de diferentes culturas y creencias y decirle al mundo que la paz sí se puede lograr".
"Canta conmigo" es un proyecto de la Alta Consejería para la Reintegración del Gobierno colombiano que, junto con el cantautor local Fonseca, ganador del Grammy Latino 2006, reunió a estas once personas para darles una formación musical y grabar un disco con mensajes a favor de la reconciliación social.
"En este proyecto hay personas que pertenecieron a las FARC, a las autodefensas y ciudadanos que antes éramos enemigos y ahora estamos de la mano, compartiendo, cantando abrazados, sin rencor, sin pensar en el pasado y mirando solo el presente y un futuro mejor", explicó Castaño, quien lleva cinco años en el programa.
Después de recordar su pasado, este medellinense de 35 años quiso dar su mensaje: "Igual que tengo un talento como la música, los que están peleando en la selva deben mirar qué tienen para ofrecer al mundo en lugar de estar haciendo daño".
En este grupo de artistas también está Lia Zamira Cortés, una joven de 24 años que desde hace dos se desmovilizó de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"Cuando terminé el bachillerato yo no quería seguir siendo la chica mantenida, sino que quería experiencias nuevas y conocer otras cosas. Entonces una amiga me convenció para ir a trabajar y resulta que el trabajo era la guerrilla", recordó entristecida a Efe.
Sin embargo, gracias al proyecto de reintegración se enteró de la iniciativa "Canta conmigo", a la cual se unió después de superar las audiencias y ser seleccionada entre más de 100 personas.
"El proyecto ha sido mi transformación. No tengo sino emoción de conocer y descubrir cosas nuevas y vivir nuevas experiencias, porque empuñar un arma nunca va a ser la mejor opción y si queremos cambiar Colombia y darle paz tenemos que trabajar".
Entre las 11 personas que componen "Canta conmigo por la reintegración" no solo están ex rebeldes, sino que también participa gente del común.
Es el caso de Cecilio Valdés, un cartagenero de 22 años, cantante y compositor, quien se mostró feliz de ayudar a sus compañeros "como ciudadano", pues para él este también ha sido un aprendizaje.
"Es una experiencia muy linda pues me ha servido para madurar en mi pensamiento hacia los desmovilizados porque antes tenía una mirada muy negativa hacia ellos. Quiero demostrar que se puede estar con personas que pertenecieron al conflicto y al mismo tiempo servir de ejemplo a otros ciudadanos para que se acerquen a ellos".
Sonia Delgado es otra ciudadana que conforma el grupo de los once, y recalca que "no hay que juzgar por los estereotipos".
"Todos cometemos errores y ellos (los desmovilizados) como todos cometieron un error y hay que darles una oportunidad y reintegrarlos a la sociedad porque todos nos merecemos esa oportunidad", aseguró.
Esa oportunidad es la que está aprovechando cada uno de ellos, ya que, como dijo Zamira: "Hay que aprovechar las armas que nos está dando el Gobierno para emprender porque esas son las que debemos empuñar".
A través de la Ley de Justicia y Paz, en siete años ha habido más de 51.000 desmovilizados en Colombia, de los que unos 32.000 pertenecían a grupos paramilitares de derecha y más de 15.000 eran integrantes de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).