La senadora y ex candidata presidencial brasileña Marina Silva se robó hoy la atención en la cuarta jornada de la Semana de la Moda de Sao Paulo, al acudir al evento con una túnica elaborada por indígenas de la tribu amazónica Ashaninka, en la frontera con Perú.
Silva, militante del Partido Verde (PV) y que acompañó hoy los desfiles del diseñador Ronaldo Fraga, señaló a periodistas que lucir la pieza elaborada en tejidos autóctonos del Amazonas "es una honra muy grande".
"Para homenajear la moda brasileña, nada mejor que un traje indígena", agregó Silva, quien explicó que la túnica, recibida hace diez años cuando visitó la tribu, se llama "cusma" y el tejido es pintado con una tinta extraída del árbol conocido como Cumarú.
Un collar que adornó el traje fue hecho por la propia Silva, ex ministra del Medio Ambiente y reconocida líder ecologista de la Amazonía.
La política destacó el trabajo de Fraga, cuyos accesorios para las ropas están elaborados con raíces brasileñas.
Al ser comparada con celebridades que visitan el evento que se realizará hasta el próximo miércoles en la Bienal de Ibirapuera, como Paris Hilton, Cristina Aguilera, Ashton Kutcher y su esposa Demi Moore, Silva se limitó a comentar que ella sólo es una "admiradora más del arte".
En los desfiles de hoy, la marca Huis Clos abrió la jornada con su propuesta de sobriedad, en la que destacó el "universo femenino" con un aire deportivo y su enigmático y complejo mundo representado en los antifaces en las modelos.
El esperado desfile de la marca María Bonita, firmado por la diseñadora Danielle Jensen, presentó una propuesta de invierno-otoño bajo el tema "Construcción", inspirado en Brasilia, la capital brasileña fundada en 1960, y que agregó una serie de variados accesorios como carteras y sombreros.