Para el periodista, abogado y empresario Julio Miller, la libertad de expresión es el derecho consustancial del hombre; sin ella las otras libertades son virtualmente inexistentes.
En su opinión, el nivel de libertad de expresión que existe en Panamá es aceptable, pero indicó que prefiere que haya "una especie de libertinaje y de excesos" en lugar de limitantes y que impere el criterio de autocensura como existe en algunos medios, sobre todo en políticas definidas que no necesariamente tienen que ver con política gubernamental.
El ejecutivo de la Cadena Milenium comentó: " desde mi óptica la libertad de expresión está mediatizada porque no vale que se pueda decir todo cuando uno quiera, si los estamentos encargados de hacer los correctivos no lo hacen, dejan que pase el tiempo como para que se olvide el tema, porque entonces allí se pierde el papel y el ejercicio de la prensa".
Señaló que precisamente "la libertad de expresión es para decir todo cuanto existe, para denunciar todo lo que hay, pero en las esferas donde ello tiene que corregirse, replantearse y reorientarse de manera que se hagan los cambios y los correctivos, para eso es el ejercicio de la libertad de expresión".
El licenciado Miller agregó que el otro aspecto es la colocación de los medios de comunicación en pocas manos, porque la libertad en esas condiciones puede ser posible, pero no llega a todos los confines, ni a todos los estratos sociales.
Explicó que la colocación de medios en pocas manos restringe esa capacidad y eso sucede más en medios televisados. "Así solo se observan las corrientes en una sola dirección y eso es un atentado contra la libertad de expresión", sentenció.
"En materia de la regulación de la legislación, siento que no hay una mayor apertura, las leyes obsoletas están vigentes y tienden a restringir el libre ejercicio de la libertad de expresión y el de prensa. Es una especie de contradicción: hay libertad de expresión, pero hay limitantes al libre ejercicio de prensa. Es como un terrorismo judicial, una amenaza permanente al ejercicio de la profesión" destacó el periodista.
El profesional dijo que el derecho a la libre expresión tiene que ser un ejercicio de la sociedad en su conjunto, no solo de los medios de comunicación.
Abogó por la despenalización de la calumnia e injuria, manifestando que es "muy grave que exista la posibilidad de un encausamiento penal a un periodista por una publicación como si hubiese cometido un homicidio, como si hubiere cometido un delito de lesa humanidad. Y generalmente no se van contra la fuente que brindó la información sino contra el periodista que la divulgó".
..."el periodista no puede violar esta confidencialidad, a menos que esto implique ocultamiento de hechos delictivos"... (art. 22, lit. 8).
Se obliga al periodista a revelar su fuente en situaciones subjetivas que lo exponen a responsabilidad penal y civil, tales como en casos de "ocultamiento de hechos delictuosos" o de "caso evidente de delito punible.