La primera exposición de pinturas del preso político venezolano Julio Rodríguez, condenado a 30 años de cárcel por los sucesos que precedieron al golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez en el 2002, será inaugurada hoy en EE.UU.
La muestra, que se exhibirá en Miami, incluye 16 pinturas del ex sargento de la Policía Metropolitana de Venezuela en las que están presentes las rejas, la oscuridad, las cadenas y el color azul como una referencia al cielo, al mar y a la libertad.
"Esta exposición permitirá a la comunidad de Miami conocer el relato visual de un protagonista de las cárceles políticas venezolanas", indicó Venezuela Awareness Foundation (VAF), grupo de derechos humanos que organizó la exhibición.
La VAF afirma que en la nación andina hay 22 presos políticos y algunos de esos casos se han presentado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA y en otras organizaciones internacionales.
Rodríguez, quien está recluido en Ramo Verde, Los Teques (estado Miranda), aprendió en la cárcel una técnica de pintura con piedra molida.
"Entonces se ha dedicado a plasmar en papel sentimientos y sus emociones. Fundamentalmente su angustia por su familia desamparada, y por un país que ha perdido el rumbo", señaló la VAF.
La totalidad de lo recaudado por las ventas de las pinturas se destinará a la familia de Rodríguez.
El ex agente policial expresó en una carta enviada desde prisión su deseo de continuar ayudando a mantener a su familia.
"En vista de la injusta condena que pesa sobre mis hombros quiero y necesito seguir ayudando a mi familia. Me han quitado todo cuanto han podido, pero jamás mi dignidad y mi responsabilidad para con los míos", dijo en la misiva.
Rodríguez, de 55 años, fue condenado a la pena máxima en su país tras ser acusado de abrir fuego contra una marcha pacífica el 11 de abril de 2002 que se dirigía al palacio de Miraflores, sede del Gobierno, en Caracas.
La VAF aseveró que la concentración fue emboscada por "francotiradores y seguidores del Presidente" y que el Gobierno venezolano acusó a Rodríguez, que no se encontraba en el lugar de los sucesos, y a otros ex agentes policiales para que "fueran chivos expiatorios" en el caso.
Los sucesos que precedieron al derrocamiento de Chávez por 48 horas dejaron al menos 19 muertos.