Forenses exhumarán los cuerpos de ocho de las víctimas de las masacres registradas durante la guerra civil en el departamento salvadoreño de Chalatenango (centro), informó hoy un organismo de derechos humanos.
El abogado del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (IDHUCA) Henry Fino dijo a Efe que las exhumaciones, que se iniciarán el próximo 18 de enero, servirán como prueba en el marco de una investigación para determinar los responsables de las muertes.
En mayo de 1980, en plena guerra civil (1980-1992) cientos de campesinos murieron a manos del Ejército, que implementó una estrategia de "tierra arrasada" y los señaló como supuestos colaboradores de la entonces guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), explicó Fino.
Una de esas masacres fue la del río Sumpul, en la que al menos 300 personas que intentaban llegar a Honduras murieron por heridas de bala o ahogadas cuando huían de la violencia desatada por militares y agentes de las extintas Guardia Nacional y Organización Democrática Nacionalista (ORDEN, cuerpo paramilitar).
Fino afirmó que inicialmente serán exhumadas las osamentas de ocho de las víctimas, cuyo caso fue denunciado por el IDHUCA y familiares ante la Fiscalía General con miras a determinar los autores materiales.
"Una vez la Fiscalía exhume esos cuerpos, identifique que se trata de quienes nosotros decimos que son, entregará las osamentas a los familiares para que estos les den una sepultura digna", anticipó.
Aseguró que la Fiscalía deberá continuar con las investigaciones sobre esta matanza, aunque no descartó que acudan a la justicia internacional después de agotar las instancias nacionales, ni la posibilidad de que se realicen nuevas exhumaciones.
Los salvadoreños conmemoran mañana 18 años de la firma de los acuerdos de paz que pusieron fin a la guerra civil, en la que murieron al menos 75.000 personas y otras 8.000 fueron declaradas desaparecidas.