Los familiares y abogados que visiten presos en cualquier establecimiento carcelario de Brasil tendrán que usar máscaras quirúrgicas para evitar la propagación de la gripe A, según determinó hoy el Ministerio de Justicia.
La medida preventiva fue decidida por el Departamento Penitenciario Nacional, vinculado al Ministerio de Justicia, y comenzó a regir este mismo miércoles con su publicación en el Diario Oficial de la Unión.
Las máscaras descartables también tendrán que ser usadas por los guardias carcelarios y por los diferentes funcionarios de los centros penitenciarios.
La medida, que regirá hasta que las autoridades sanitarias nacionales determinen que ya no hay más riesgo de contagio, busca evitar que el virus de la gripe A pueda propagarse entre los presos.
El decreto también determina que los visitantes y funcionarios se laven las manos con jabón y con alcohol antes de entrar a un presidio y autoriza a los médicos de las cárceles a restringir el ingreso de personas con síntomas de la enfermedad.
La norma también obliga a los guardias y funcionarios de los centros de reclusión a informar inmediatamente a sus superiores cuando presenten los síntomas de la enfermedad.
Las medidas fueron anunciadas un día después de que el Ministerio de Salud admitiera que Brasil, con 192 muertos, ya es el tercer país con más víctimas por la gripe A después de Estados Unidos y de Argentina.
El número de víctimas registrado hasta el pasado lunes prácticamente dobla el contabilizado una semana atrás.
Según el ministro brasileño de Salud, José Gomes Temporao, del total de personas que han perdido la vida en el país por la nueva gripe, al menos un 43% "tenía algún factor de riesgo", entre los que citó casos de las mujeres embarazadas (28 víctimas), niños de menos de dos años o adultos mayores de 60, y personas con algún tipo de insuficiencia inmunológica.
La mayoría de las muertes se registró en los estados de Sao Paulo (40%), Río Grande do Sul (23%) y Paraná (22%).