EXPLOTACION**No habíamos terminado de reponernos del golpe a la conciencia que representó para la sociedad, descubrir que indígenas Ngöbe-buglé estaban siendo utilizadas en una red de explotación de la mendicidad en la vecina Costa Rica, cuando acabamos de descubrir algo aún peor.
PROSTITUCION**En reportaje descarnado, develamos hoy una red de explotación sexual comercial denunciada por la OIT, que, aprovechando el auge del turismo en nuestro país, hace esclavas de la carne a las niñas indígenas de las etnias Kuna y Ngöbe, en un atroz negocio que debe ser reprimido y perseguido enérgicamente.
VALORES**La sociedad panameña se ve agobiada por una carencia de valores cívicos y morales, carcomiéndose de a poco el tejido social, y haciendo víctimas a los sectores más vulnerables: niños y jóvenes de barrios marginados y de las poblaciones indígenas. Urge establecer campañas que permitan recuperar el terreno perdido. Pero urge.