James W. Brunn, supremacista blanco de 89 años que el pasado junio fue el autor de un tiroteo en el Museo del Holocausto de Washington que costó la vida a un vigilante negro, falleció hoy en prisión, informó su abogado en declaraciones que publica el diario The Washington Post.
La muerte se produjo en el hospital de la prisión de Butner, en Carolina del Norte, donde estaba internado, como consecuencia de un fallo cardíaco y una sepsis. Su abogado, A.J. Kramer se limitó a indicar que este era un "triste final para una situación trágica".
Brunn, que dada su avanzada edad no gozaba de muy buena salud, era un veterano de la II Guerra Mundial que fue acusado formalmente por un gran jurado de la muerte del vigilante del Museo del Holocausto Stephen Tyrone Johns, ocurrida el 10 de junio de 2009.
Von Brunn, quien antes había pasado seis años en prisión por tratar de secuestrar a agentes federales en la década de 1980, era conocido por varios grupos defensores de los derechos civiles, quienes tras el incidente del museo le tacharon de "neonazi".
En una página web que reivindicaba el "sagrado imperio del oeste", Von Brunn se definía a sí mismo como un ex marine que trabajó durante 20 años como publicista y productor de cine en Nueva York antes de convertirse en un "artista y autor" residente en la costa este de Maryland.
El incidente protagonizado por Brunn en junio causó consternación en Washington y se produjo a escasas cuadras de la Casa Blanca, donde está ubicado el Museo del Holocausto, que recibe alrededor de 1,7 millones de visitantes anualmente.