Un bebé salvadoreño que erróneamente había sido "declarado muerto" por los médicos que lo atendían falleció el pasado domingo, después de permanecer seis días en cuidados intensivos, y será sepultado hoy, informaron medios locales.
Alejandro Ezequiel Pérez, quien nació de forma prematura el pasado 25 de octubre, perdió la vida a causa de problemas respiratorios y un derrame cerebral, detallaron las versiones periodísticas.
El Diario de Hoy señaló que el menor, cuyo caso ha generado polémica en el país, será sepultado este martes en el cementerio de la población Guatajiagua, en el departamento de Morazán (oriente).
"El que haya muerto mi hijo y la manera en que pasó no quedará en la impunidad. Voy a hacer lo posible por demostrar lo que pasa en el hospital para evitar que otros niños mueran de esa manera", aseguró el padre del niño, Fidel Pérez.
El jefe fiscal de oriente, René Peña, aseguró que evalúan la tipificación del delito que se imputará a los médicos encargados del caso, que podrían enfrentar cargos por homicidio culposo, mala praxis, omisión de aviso y falsedad documental.
"Entregaron al menor sin informar a la Fiscalía (...) Lo iban a enterrar sin avisar, pensando en que nadie se iba a enterar", sostuvo el funcionario, al aludir a que el bebé fue entregado en un ataúd, después de declararlo muerto, y posteriormente los padres constataron que seguía con vida.
Rubén Flores, delegado de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, declaró a la Prensa Gráfica que ese despacho indagará si hubo negligencia por parte de los médicos y, además, velará porque las autoridades cumplan una "investigación seria".