Los familiares de tres italianos desaparecidos durante la última dictadura militar en Argentina celebraron hoy que un tribunal de Roma haya dictaminado que el ex marino argentino Emilio Massera está en "plenas facultades" para afrontar un juicio.
En declaraciones a Efe, también cuestionaron las demoras de la Justicia argentina para determinar el estado de salud de Massera, de 83 años y que había sido declarado "incapaz" por peritos oficiales locales tras sufrir un derrame cerebral en 2002.
Un tribunal de Roma dictaminó este miércoles que el ex almirante está en "plenas facultades psíquicas y físicas" para afrontar un juicio y el 26 de marzo se debatirá si procesarlo por la muerte de tres italianos durante la última dictadura argentina (1976-1983).
El juez Marco Mancinetti declaró cerrada la fase de instrucción dedicada a las condiciones de salud del acusado y estableció que es "plenamente capaz de afrontar un juicio", al basarse en el informe del perito médico italiano Piero Rocchini, que el mes pasado visitó a Massera en su casa en Argentina.
En la decisión del magistrado italiano no influyeron las últimas noticias sobre el estado de salud del ex militar, quien el 12 de febrero último sufrió un infarto, lo que motivó su ingreso en el Hospital Naval de Buenos Aires, como corroboró un perito perteneciente al Cuerpo Médico Forense argentino.
A Massera se le acusa por la desaparición, tortura y asesinato, entre 1976 y 1977, de los italianos Angela Aietta Gullo, Giovanni Pegoraro y su hija Susana, además del secuestro de la hija de ésta, nacida en prisión.
"Desde que se inició este proceso la Justicia italiana actuó con competitividad, seriedad y celeridad", destacó Juan Carlos Dante Gullo, hijo de Aietta y hoy diputado del gobernante Partido Justicialista (peronista), quien dijo seguir "de cerca todo lo que acontece en Roma" .
Tras conocer la pericia italiana que certificó que Massera está en condiciones de afrontar un juicio, la Justicia argentina ordenó que se realice un nuevo estudio médico al ex marino en sintonía con una solicitud que hizo el Gobierno de Buenos Aires.
"Espero que ahora la Justicia argentina y los peritos que van a hacerle análisis a este genocida se sinceren. En caso de comprobarse que Massera goza de buena salud, habrá que revisar por qué no fue advertido", consideró Gullo antes de lamentar "las demoras de los juicios y la búsqueda de la verdad" sobre lo ocurrido durante la dictadura.
Según el estudio médico italiano, Massera "debe ser considerada una persona con plenas facultades para ser juzgado, a pesar de los intentos de manipulación más o menos conscientes, con exagerados síntomas psíquicos ficticios".
"El dictamen de la Justicia de Italia me cayó bien, es lo que se merecía Massera después de tanto tiempo, lo que han hecho es lo justo", aseguró a su vez Inocencia De Luca, integrante de las Abuelas de Plaza de Mayo, esposa de Giovanni Pegoraro y madre de Susana Pegoraro, también desaparecidos desde junio de 1977.
La mujer señaló que tiene "confianza en que la Justicia italiana logre lo que aquí no se consiguió", lo cual le parece "increíble".
Massera, que fue uno de los comandantes de la dictadura, había sido declarado "incapaz" en 2005 por peritos de la Justicia argentina, lo que derivó en la suspensión de los procesos en su contra por delitos cometidos durante el régimen militar.
Según cifras oficiales, 18.000 personas desaparecieron en la última dictadura militar argentina, aunque las organizaciones de derechos humanos elevan la cifra a 30.000.