El Gobierno brasileño ha decidido crear un comité especial para permitir que los familiares de guerrilleros desaparecidos durante la dictadura (1964-1985) puedan participar en las búsquedas de cuerpos que serán realizadas a partir de agosto próximo en la Amazonía.
El Comité Interinstitucional de Supervisión de las actividades que realizará el Grupo de Trabajo creado para localizar, recoger e identificar los cuerpos de los miembros de la llamada Guerrilla de la Araguaia fue institucionalizado mediante un decreto publicado hoy en el Diario Oficial de la Unión.
El decreto, suscrito por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, es una respuesta a los familiares de los desaparecidos que habían cuestionando la credibilidad de unas búsquedas que, sin supervisión, serán realizadas por el Ejército, la misma institución acusada de las muertes y las desapariciones.
Los familiares de desaparecidos que integrarán el comité supervisor podrán participar en las búsquedas de los cuerpos y en las audiencias a las que serán convocadas testigos y ex militares para que ayuden a ubicar los locales en donde fueron enterrados los guerrilleros muertos en combates con la dictadura.
Según el decreto publicado hoy, el grupo podrá exigir informes por parte de los responsables por las búsquedas y sugerir lugares para las excavaciones.
El Grupo de Trabajo creado por el Gobierno para buscar los cuerpos de los desaparecidos de la "Guerrilla del Araguaia", una organización subversiva aniquilada durante la dictadura, comenzará las excavaciones en agosto próximo, según anunció el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim.
Los militares que coordinan los trabajos ya se encuentran en la región amazónica de Araguaia, para hacer el reconocimiento del área y recoger informaciones de habitantes de la región que puedan ayudar en las búsquedas.
Al menos 59 de los cerca de 80 miembros de la Guerrilla del Araguaia, organizada por el entonces proscrito Partido Comunista de Brasil, murieron o desaparecieron en esa región de la Amazonía durante combates con el Ejército entre 1972 y 1974.
En tres diferentes operaciones militares, en las que llegaron a participar unos 12.000 soldados, el régimen eliminó por completo el foco subversivo.
Muchos de los guerrilleros desaparecidos al parecer murieron tras ser arrestados y sus cuerpos nunca fueron recuperados.
El Grupo de Trabajo que realizará las búsquedas fue creado para cumplir una sentencia judicial de 2003 que obliga al Estado a localizar y devolver los cuerpos.
El grupo es integrado por representantes de los ministerios de Defensa, Justicia y Ciencia y Tecnología, por miembros de la Procuraduría, de la Policía Federal y de los organismos de Medicina Legal, así como por peritos y técnicos independientes.
Según el ministro de Defensa, los trabajos son coordinados por el Ejército, situación cuestionada por los familiares de los desaparecidos, debido a que es la única institución que tiene condiciones de ofrecer la base logística para la operación.
La Fiscalía amenazó con solicitar a la justicia la suspensión de las actividades del Grupo de Trabajo mientras que los familiares no fueran autorizados a supervisar las búsquedas.