La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, cesó al jefe de una base de la Fuerza Aérea de las afueras de Buenos Aires por el robo de más de 30.000 municiones que estaban en desuso, informaron hoy fuentes oficiales.
La mandataria tomó esa decisión luego de pedir explicaciones al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Jorge Chevalier, por el atraco, descubierto el miércoles en la Primera Brigada Aérea, de la localidad de El Palomar, a 30 kilómetros de la capital argentina.
Además se iniciaron las actuaciones judiciales del caso, en las que deberán declarar el cesado jefe de la base aérea, brigadier Daniel Rodríguez, y otros cuatro miembros de la Fuerza Aérea.
Los ladrones violentaron el acceso a un depósito de la base y se llevaron 2.982 balas de calibre 9 milímetros y 29.891 del calibre 22 que estaban en desuso, a la espera de su destrucción, por haber sido afectadas por una inundación ocurrida el año pasado, dijo el jefe del gabinete, Aníbal Fernández.
"Si bien las municiones estaban inutilizadas y no aptas para su uso, se encontraban en un polvorín y eso hace que la situación sea lo suficientemente grave" como para que se dispusiera el pase a retiro del jefe de la base aérea, subrayó a la radio bonaerense Rivadavia.
"Estas cosas no pueden quedar impunes, sean quienes fueran los responsables", remarcó el jefe del gabinete.