La presidenta argentina, Cristina Fernández, le anunció hoy por carta al alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, que no asistirá a la reapertura del Teatro Colón por la "enorme catarata de agravios" y las "descalificaciones" de carácter personal recibidas, informaron fuentes oficiales.
También por el mismo medio, el conservador Macri lamentó la decisión presidencial e invitó a Fernández a "reconsiderar" su posición y "dejar de lado las diferencias" políticas "por el bien del pueblo argentino".
"Lamentablemente, la actitud que usted asumiera por hechos ocurridos en su gestión y la increíble catarata de agravios que ha proferido durante la última semana, llegando hoy a manifestaciones públicas descalificadoras de índole personal, marcan un límite que no estoy dispuesta a cruzar", afirmó la mandataria.
En la misiva, la jefa del Estado opinó que "la política no puede ni debe ser una media ceremonia de cinismo e hipocresía", y con ironía deseó a Macri que "disfrute tranquilo y sin presencias molestas de la velada del 24 de mayo", en la que se volverán a abrir las puertas del famoso teatro, después de haber permanecido cerradas durante tres años y medio.
El alcalde de Buenos Aires, procesado el pasado viernes en el marco de una causa que investiga escuchas telefónicas ilegales a políticos y empresarios, recusó hoy al juez que lleva el expediente y acusó al ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007), esposo y antecesor de Fernández, de haber "inventado" este proceso.
"No estoy contento con lo que ha hecho Néstor Kirchner con esta causa armada que ha generado, siempre con el mismo estilo de intentar descalificar a sus adversarios. No me parece que esté nada bien", opinó tras un acto público.
"Ante el apriete del kirchnerismo, intentan dañar a quienes se presentan como alternativas o adversarios de Kirchner", añadió.
Macri, que ha negado ya en varias ocasiones los cargos en su contra, acusa al juez de ser "funcional" a los intereses políticos del Gobierno de Fernández, con el que mantiene un enfrentamiento reavivado desde que se implicó al alcalde en esta causa.
El polémico caso de espionaje se destapó en octubre, cuando se conocieron supuestas prácticas de escuchas ilegales a Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado terrorista contra la mutualista judía AMIA (1994) por parte de Jorge "Fino" Palacios, a quien Macri había encargado crear la Policía Metropolitana, en funciones en la capital argentina desde comienzos de este año.
Palacios, el antiguo agente federal Ciro James y el ex juez Horacio Gallardo se encuentran detenidos por este proceso, los primeros por "intervención indebida de las comunicaciones y falsificación ideológica de documentos públicos", mientras que el tercero fue acusado de haber autorizado las escuchas.
En una carta difundida posteriormente por la Secretaría de Medios de la capital del país, Macri lamentó "profundamente" la decisión de Fernández de no acudir a la reapertura del teatro "en la noche del Bicentenario de la Patria".
"Es nuestra responsabilidad compartida dejar de lado esa noche las diferencias políticas y personales que tenemos y estar a la altura de la historia que nos trasciende", aseguró antes de invitarle a reflexionar por "el bien del pueblo".
"Es lo que los argentinos necesitan de sus líderes en este momento", concluyó.