Fiscalizadores de 25 países exhortaron hoy optimizar la aplicación de programas anticorrupción al termino del encuentro de la Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores (Olacefs) en Asunción.
El presidente de la Olacefs, Julio César Turbay, actual contralor general de Colombia, dijo a Efe tras la XIX Asamblea General de ese organismo que coincidieron en que solo con la aplicación y una mejor fiscalización de los convenios y programas de lucha contra la corrupción se obtendrán estados más eficientes y transparentes.
Opinó que con frecuencia se firman acuerdos y convenios internacionales de anticorrupción que "en la mayoría de los casos se quedan en simples buenas intenciones" que no producen resultados favorables a falta de su seguimiento.
"Una de las funciones del control fiscal es verificar que esas convenciones sean aplicadas, que se cumplan y que los estados desarrollen lo establecido en esos compromisos", indicó.
Mencionó además que han observado durante la asamblea, cuyas deliberaciones se habían iniciado el lunes pasado, que han disminuido los casos de corrupción en los organismos estatales ante las intensificación de los controles.
No obstante, reconocieron que ante la eliminación de un foco de ese tipo de ilícito surgen otras maneras y métodos de corrupción que requieren de la aplicación de nuevas estrategias para combatirlas.
Por otra parte, analizaron la necesidad de que los presupuestos nacionales estén dotados de planes mejor estructurados que eviten que los gastos sean improvisados.
También reconocieron y lo plasmaron en la "Declaración de Asunción" que las rendiciones de cuentas de los organismos estatales deben regirse por un orden común y obedecer a criterios específicos para su estandarización.
"Eso permitirá una mejor apreciación sobre el buen o mal manejo de una institución y evitará que los funcionarios solo informen sobre lo que les interesa que se sepa", señaló Turbay.
La Olacefs también aprobó hoy la "Declaración de Guatemala", que destaca la importancia de que los organismos fiscalizadores se erijan como actores directos del control de la conservación del medio ambiente, "atendiendo a los daños que ya están causando en el mundo los cambios climatológicos".
"Esta es una nueva función de las contralorías que hace 20 años era impensable. El medioambiente se ha vuelto una cuestión de supervivencia, de vida o muerte", dijo el contralor colombiano.
Citó además como otro de los logros del encuentro la aprobación de la puesta en vigencia del Instituto Latinoamericano de Altos Estudios en Control Fiscal, que tendrá su sede en Colombia y que se prevé que comience a operar a partir de 2010.
Además, establecieron el calendario anual de las asambleas generales de la Olacefs, que se llevará a cabo el año próximo en Guatemala y, posteriormente, en Venezuela (2011), Brasil (2012), y Chile (2013).