De nuevo un lanzador, esta vez Doug Fister, de los Marineros de Seattle, coqueteo con el partido sin hit en la jornada del béisbol de las Grandes Ligas.
Mientras que los toleteros Matt Holliday y Eckstein pegaron sendos jonrones ganadores y el dominicano José Bautista fue el único que boto dos veces la pelota fuera del parque.
Fister saboreó el partido sin hit hasta la séptima entrada con el veterano toletero Ken Griffey Jr. y Casey Kotchman que se combinaron para impulsar cinco carreras que permitieron a los Marineros ganar 8-2 a los Orioles de Baltimore.
Luego de un boleto con dos "outs" en la primera entrada, Fister (2-1) retiró en fila a los 16 bateadores siguientes que se enfrentó hasta que el jardinero derecho Nick Markakis comenzó el séptimo episodio con un sencillo.
"Me sentí muy bien de la manera como estaba lanzado, pero al final sabía que iba a ser muy complicado cubrir la ruta completa sin que me hicieran un hit", comentó Fister, que en siete episodios le conectaron tres imparables, dio una base por bolas y abanicó a tres bateadores.
Griffey pegó un sencillo de dos carreras en el racimo de siete que anotaron los Marineros en el tercer episodio, y Kotchman conectó un jonrón de dos rayitas en la tercera entrada y un doble productor en la séptima.
El abridor Brad Bergesen (0-2) permaneció sólo dos entradas y dos tercios en el montículo después de ceder seis indiscutibles y siete carreras --cuatro limpias-- y regaló tres bases por bolas.
Holliday bateó de 5-3 con su cuarto vuelacercas de la temporada, el abridor Brad Penny logró su tercera salida dominante y los Cardenales de San Luis comenzaron el lunes una gira de seis partidos con un triunfo de 4-2 ante los Cascabeles de Arizona, que perdieron el quinto juego consecutivo.
La carrera decisiva entró en el octavo episodio con un doble de Colby Rasmus, que fue seguido dos bateadores después por un error de fildeo del primera base Adam LaRoche.
Rasmus remolcó una carrera con un sencillo contra el relevista Chad Qualls en la novena entrada.
Penny (2-0) trabajó seis entradas sin anotaciones luego de que los Cascabeles le hicieron dos carreras en la primera.
Holliday sonó su jonrón, de dos carreras, ante el abridor mexicano Rodrigo López y así empató en el quinto episodio. Ryan Franklin lanzó perfecta la novena entrada y se llevó su quinto salvado en sendas oportunidades.
Eckstein conectó un cuadrangular en la parte baja de la décima entrada y los Padres de San Diego obtuvieron su quinto triunfo consecutivo al dejar tendidos por 3-2 a los Gigantes de San Francisco, en duelo de equipos californianos de la Liga Nacional.
El batazo de Eckstein sobre el relevista Jeremy Affeldt (2-2) libró por poco la línea del terreno malo en el jardín izquierdo.
El también relevista Tim Stauffer (2-0) lanzó en la décima para apuntarse la victoria.
San Francisco empató a 2-2 en la novena cuando el dominicano Juan Uribe enganchó una curva en la cuenta de 3-2 con un out y la mandó a las gradas del jardín izquierdo ante el cerrador Heath Bell.
Fue el primer salvamento que deja escapar Bell en cuatro oportunidades en lo que va de la temporada.
El inicialista mexicano Adrián González, en la primera entrada, y Will Venable, en la sexta, conectaron elevados de sacrificio para darle la ventaja 2-1 a los Padres antes del segundo jonrón de Uribe en la temporada.
El paracorto nicaragüense Everth Cabrera se fue de 4-1 con una anotación; González de 3-0 e impulsada y el receptor venezolano Yorvit Torrealba, de 4-2, sin producción.
Triunfo fácil para los Azulejos de Toronto que tuvieron en el tercera base dominicano Bautista al bate encendido que pego dos jonrones y el abridor Brandon Morrow hizo su trabajo desde el montículo para ganar por 8-1 a los Reales de Kansas City.
Bautista, que se fue de 4-2 con cinco carreras impulsadas y dos anotadas, se colocó con tres jonrones en lo que va de temporada, después que botó la pelota fuera del parque en el quinto y séptimo episodio, respectivamente.
El bateo oportuno y productivo de Bautista permitió a los Azulejos (8-6) romper una racha de tres derrotas consecutivas.
Travis Snider también conectó un cuadrangular para llevar a los Azulejos a romper una seguidilla de tres derrotas y ganar por decimoctava vez en 22 partidos de locales ante los Reales.
Sin embargo, los fanáticos de los Azulejos no tuvieron demasiado entusiasmo por el partido ya que sólo se registró una entrada de 10.314 en el Rogers Center, de Toronto, que fue la más baja que se ha dado en lo que va de temporada al superar los 10.610 espectadores que llegaron para ver a los Medias Blancas de Chicago, el miércoles.
El boricua Joel Piñeiro lanzó hasta la octava entrada y el relevista dominicano Fernando Rodney obtuvo el salvamento contra su ex equipo para culminar una blanqueada de 2-0 de los Angelinos de Los Angeles sobre los Tigres de Detroit.
Los Angelinos ganaron su cuarto partido consecutivo después de comenzar la temporada con 2-6.
Piñeiro (2-1) permitió nueve imparables, ponchó a cuatro y no otorgó pasaportes en siete episodios y un tercio.
El jardinero Willie Harris conectó un cuadrangular y empujó cuatro carreras y los Nacionales de Washington volvieron a superar el promedio de .500 al vencer 5-2 a los Rockies de Colorado.
Sin embargo, sólo 11.623 espectadores, la asistencia más baja de la historia del estadio Nationals Park, vieron al abridor Craig Stammen (1-0) dejar a los Rockies en dos carreras y cinco imparables, con lo que bajó su promedio de 15.63 a 8.16 carreras limpias permitidas.
El pasado miércoles contra los Filis de Filadelfia, el lanzador derecho duró sólo una entrada y un tercio, en que permitió siete carreras.
El puertorriqueño Ángel Pagán conectó un cuadrangular de dos carreras para ayudar a los Mets de Nueva York a ganar 6-1 a los Cachorros de Chicago, mientras que B.J. Upton también botó la pelota fuera del parque para impulsar tres anotaciones que ayudaron a los Rays de Tampa Bay a ganar 8-2 a los Medias Rojas de Boston.
El triunfo fue el séptimo consecutivo de los Rays (10-3), que tienen la mejor marca en las Grandes Ligas y barrieron por primera vez en su historia una serie de cuatro juegos a los Medias Rojas en el legendario Fenway Park, de Boston.