La agencia de calificación Fitch dijo hoy que el régimen cambiario de Venezuela lastra la solvencia crediticia de ese país y descartó que la devaluación acometida al comienzo del año vaya a corregir las distorsiones de su economía.
"El régimen cambiario no sólo ha fracasado a la hora de evitar la salida de capitales y reforzar la estabilidad económica, sino que ha incrementado las distorsiones macroeconómicas y aumentado la vulnerabilidad ante las variaciones de la cotización internacional del petróleo", aseguró hoy el analista de Fitch Erich Arispe en un comunicado.
Fitch, que otorga a la deuda de Venezuela una calificación de "B+" (cuatro escalones por debajo del grado de inversión), considera que el mecanismo de asignación de recursos para divisas a través de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) genera distorsiones macroeconómicas, amplificadas por la inflación y la apreciación del tipo de cambio real.
Además, sostiene que ese mecanismo eleva el coste de las políticas de ajuste económico y aumenta la vulnerabilidad que padece la economía venezolana ante las fluctuaciones en los precios del crudo, al tiempo que incrementa el endeudamiento emitido en moneda extranjera y erosiona la liquidez soberana en el exterior.
"No parece probable que la devaluación oficial de enero de 2010 vaya a bastar para corregir con carácter permanente las actuales distorsiones, si no se acometen cambios más amplios en términos de política económica", advirtió la agencia de calificación.
En ese sentido, apuntó que los cambios más amplios deberían pasar por racionalizar la combinación de políticas fiscales y monetarias coherentes con la estabilidad de precios, reducir la dependencia del petróleo y lograr un crecimiento sostenible.