El Gobierno de Argentina formalizó hoy el traspaso del control de la aviación civil a un organismo dependiente de la Secretaría de Transporte, medida que desvincula a la Fuerza Aérea de esa función y que había sido anunciada hace más de dos años.
El control gubernamental de la aviación comercial estaba en manos del Ministerio de Defensa, que en un comunicado dio a conocer que el sector quedó desde hoy bajo la jurisdicción de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
El traspaso había sido dispuesto en marzo de 2007 por medio de un decreto del entonces presidente, Néstor Kirchner, en medio de una polémica por el mal funcionamiento de los radares instalados en el país, incluidos los del aeropuerto internacional de Ezeiza, el mayor de Argentina.
"Se cumple así un objetivo largamente demandado por la sociedad, que ubica a Argentina en las condiciones abrumadoramente mayoritarias en la escena internacional, donde casi todos los países mantienen control civil de la aviación comercial", destacó la cartera de Defensa.
Agregó que, a partir de la transferencia, la actividad de la Fuerza Aérea "queda centrada en el aspecto militar de la defensa nacional en el marco aéreo y es liberada de tareas a cumplir por otros sectores del Estado".
El traspaso fue supervisado por la Organización Internacional de Aviación Civil, máximo organismo mundial en la materia, y se produjo "a pocas semanas de que la Administración Federal de la Aviación de EE.UU. ratificara a la Argentina en el máximo nivel, la categoría 1, en materia de seguridad operacional aérea en su espacio", señaló.
Antes de comenzar este proceso, el Ministerio de Defensa había puesto en marcha un convenio con la empresa estatal argentina Invap para la fabricación de once radares civiles, de los cuales seis ya están instalados.
Además, el Centro de Instrucción, Perfeccionamiento y Experimentación (Cipe) de controladores aéreos pasó a ser conducido por un director civil, por primera vez en su historia, y se firmaron convenios con dos universidades para capacitar a los trabajadores.
El organismo y la totalidad del personal civil y militar, que totaliza unas 4.000 personas, quedan a partir de ahora en jurisdicción de la ANAC, concluyó la nota oficial.