La Casa de América Latina en París presentó hoy una exposición con obras de 16 fotógrafos y videoartistas originarios de Brasil, Colombia, Argentina, México, chile, Guatemala, Perú, Cuba y Venezuela, que podrá contemplarse hasta el próximo 28 de enero.
Organizada con ocasión del "Mes de la Foto en París" con el título "Fragmentos Latinoamericanos, 16 artistas, 9 países, 40 años de imágenes", la muestra presenta una parte de los fondos latinoamericanos de la Casa Europea de la Fotografía, cuya biblioteca dirige desde 1995 Irène Attinger, su comisaria.
Artistas de leyenda, como el mexicano Manuel Alvarez Bravo (1902-2002), el colombiano Leo Matiz (1917-1998), o el brasileño Sebastián Salgado (1944) comparten salas con artistas de diferentes edades y universos estilísticos.
El más joven es el brasileño Thiago Rocha Pitta (1980) autor de "Homage to William Turner", obra en la que muestra la combustión de un barco en el agua sucia de la bahía de Guanabara.
La generación mejor representada es la de artistas nacidos en las décadas de los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, salvo una segunda excepción, la del también brasileño Vik Muniz (1961).
Artista que se autodefine como "ilusionista 'low-tech'" y a quien le gusta transformar todo tipo de materiales, del hilo de coser al de hierro, la tierra, el azúcar o las piedras preciosas, "en médium para producir imágenes fotográficas", subrayaron los organizadores.
Del pionero mexicano Manuel Álvarez Bravo la "Maison de l'Amerique latine" evoca temas recurrentes en su obra como los fragmentos de casas, las sábanas y el cuerpo femenino; del colombiano Leo Matiz, sus fotografías "de gentes y paisajes urbanos"; y de Sebastião Salgado sus "Otras Américas", las de sus ciudadanos más pobres.
También de Brasil, con seis artistas en la exhibición, se puede contemplar "Red and blue with horse", "poética construcción" de Miguel Río Branco (1946); "Motel Hotel", de Marcos Bonisson (1958), largo "travelling" diurno y nocturno; e "Inutil paisagem", de Katia Maciel (1963), quien muestra y oculta sucesivamente las barreras que aislan minúsculas zonas verdes de Río de Janeiro.
El segundo artista colombiano de la muestra es Juan Manuel Echavarría (1947), creador del vídeo "La Bandeja de Bolívar", donde la pulverización de una bandeja simboliza los conflictos civiles que sacuden su país desde el siglo XX.
Los dos representantes argentinos son Juan Travnik (1950), fotógrafo de la soledad y la nostalgia de un Buenos Aires en trance de desaparición; y Jorge Damonte (1943) retratista en la década de los setenta de personalidades nacionales de la política, la moda y el espectáculo.
Con "La Manzana de Adán", la fotógrafa chilena Paz Errazuriz (1944) ilustra la esperanza de reconocimiento social y la insolencia confiada de las prostitutas transexuales bajo la dictadura de Pinochet.
Por su parte, el guatemalteco Luis González Palma (1957), en busca "del alma de un pueblo", trajo a París la vida de los indígenas mayas y su exploración del mestizaje.
Desde Cuba, Marta María Perez Bravo (1959) se escenografió a sí misma y tomó el cuerpo como síntesis de su experiencia artística; mientras que su colega peruano Roberto Huarcaya (1959) trasladó figuras y paisajes de su país al lugar protagonista de algunos célebres cuadros del Renacimiento.
Por último, el venezolano Alexander Apostól (1969), fotógrafo de "adolescentes peligrosos" que ejercen en barriadas marginales, presenta "Them as a fountain", una obra inspirada en el trabajo del polifacético Bruce Nauman (EEUU, 1941), subrayaron los organizadores.