La vicepresidenta de la estatal Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), Ximena Ossandón, renunció hoy a su cargo tras escribir en twitter que su sueldo es "reguleque" (regular), postura que la ministra portavoz de Gobierno, Ena von Baer, calificó de "un error que hay que rectificarlo".
A través de un breve comunicado y después de suspender una conferencia de prensa, Ossandón, que provocó mientras estuvo en su cargo varias polémicas, señaló: "he presentado mi renuncia a la vicepresidencia de la Junji, cargo que desempeñé desde junio del presente año".
La justificación tiene que ver por "el respeto que merece la Junji y la institucionalidad del país" y "agradezco la confianza depositada en mi y el apoyo que me dieron los funcionarios. Espero que se elija a la mejor persona", concluyó el documento.
Ossandón escribió este miércoles en la red social twitter: "Mi pega la he hecho bastante bien, ahora la paga es bastante reguleque!! (regular) Sniff".
Según el sitio web del Gobierno, la renta de Ossandon asciende a 3.729.923 pesos (unos 7.930 dólares), frente al sueldo mínimo de un trabajador chileno que es de unos 180 mil pesos (unos 383 dólares), diferencia que los fanáticos de la red social se encargaron de enfatizar.
El ministro de Educación, Joaquín Lavín, que aceptó la renuncia de la funcionaria, agradeció la gestión de Ossandón en esa entidad.
En esa línea, Lavín adelantó que ya existe una decisión del Ejecutivo para que "ese cargo sea llenado a través del proceso formal de Alta Dirección Pública".
En tanto, la ministra portavoz de Gobierno, Ena von Baer, afirmó en una entrevista concedida a Radio Bio Bío que "lo que dijo Ximena Ossandón fue claramente una imprudencia y un error. Realmente no hay más comentario respecto del tema", apostilló.
Von Baer añadió que los dichos de Ossandón constituyen una "imprudencia respecto de sus declaraciones y ha sobrepasado el ámbito que ella pudiese cubrir respecto de las declaraciones y lo de hoy, es claramente un error, y ese error hay que rectificarlo y no representa para nada el sentir del Gobierno".
La primera polémica que levantó polvareda en La Moneda, sede del Ejecutivo, ocurrió en julio pasado, cuando Ossandón planteó que la extensión de los horarios de atención de los jardines infantiles sólo era justificable si las madres están trabajando.
"Cuando la mamá decida irse a tomar (beber), ir a la playa o a tomar un café con una amiga dejando al niño en nuestras salas, eso es lo que nosotros tenemos que evitar", dijo.
Otro error fue señalar que el sacerdote Fernando Karadima, investigado por denuncias de abusos sexuales, era uno de los "próceres de la Iglesia católica", que se convirtió en "una carnada mucho más interesante" para el demonio.
La instalación de la imagen de la virgen María en las oficinas de Junji fue otra de las polémicas que sumó Ossandon, entre otras.
Algunos diputados de oposición señalaron que la instalación de esa imagen en una repartición pública "viola la libertad de culto y la separación entre la Iglesia y el Estado" y puntualizaron que "ningún servicio público en Chile puede tener una religión oficial ni promover una en particular".