Un funcionario consular, dos médicos y un traductor del Departamento de Estado viajaron la semana pasada a Corea del Norte en un intento fallido de lograr la liberación de un estadounidense detenido y condenado por entrada ilegal en ese país.
El equipo viajó a Pyongyang del 9 al 11 de agosto, pero la visita que realizaron los funcionarios estadounidenses a Aijalin Mahli Gomes no fue revelada hasta hoy cuando el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, tuvo que confirmar la noticia.
"Un equipo del Departamento de Estado visitó la semana pasada Pyongyang. Fueron cuatro, un funcionario consular, dos médicos y un traductor. Pedimos permiso para visitar al señor Gomes y nos fue otorgada la solicitud por el Gobierno norcoreano", explicó en su rueda de prensa diaria, donde admitió que los enviados trataron de lograr su puesta en libertad pero que fracasaron en su intento.
"Cuando el equipo estuvo en Pyongyang solicitaron el permiso para llevarle a casa", señaló el portavoz.
EE.UU. ha instado en varias ocasiones directamente al régimen norcoreano a liberar a Gomes por razones humanitarias.
"Nos preocupa su salud. No voy a entrar en los detalles pero justo por esa razón queremos verle cuanto antes en casa", explicó Crowley, quien resaltó que seguirán urgiendo a Pyongyang a que liberen al ciudadano estadounidense.
La agencia oficial norcoreana KCNA dijo el mes pasado que Gomes, de 30 años, había intentado suicidarse hace un mes.
La KCNA, citada por la agencia surcoreana Yonhap, no ofreció detalles sobre la fecha del supuesto intento de suicidio por parte del estadounidense, y se limitó a señalar que éste se produjo por un sentimiento de "culpabilidad" y "decepción" por el hecho de que Washington de no haya tomado ninguna medida para su liberación.
La agencia oficial surcoreana tampoco precisó el estado de salud actual de Gomes, que antes de entrar en Corea del Norte había trabajado como profesor de inglés en Seúl.
El estadounidense fue detenido en Corea del Norte el 25 de enero por entrada ilegal a través de la frontera con China y condenado en abril a ocho años de trabajos forzados por un tribunal del régimen de Kim Jong-il.
Se cree que Gomes, originario de Boston, decidió entrar en Corea del Norte después de que así lo hiciera otro estadounidense, Robert Park, detenido en diciembre también por entrada ilegal y liberado en febrero, tras admitir los hechos.